
Los trabajadores del Servicio de Limpieza de la CARM llevan años denunciando la situación laboral a la que se ven sometidos. Bajo el lema, 'la precariedad tiene nombre de mujer', una decena de trabajadores, en representación de este colectivo se ha concentrado este miércoles frente a las puertas de la Consejería de Presidencia y Hacienda para mostrar su rechazo ante esta situación y buscar una solución justa.
Denuncian que actualmente la plantilla que trabaja bajo subcontrata en el servicio de limpieza de la Administración regional se ha recortado en un 60% desde 2013, lo que se traduce en 180 trabajadores menos. Actualmente el número de trabajadores en plantilla es de 800, lo que hace que los trabadores, el 99% son mujeres, soporten una mayor carga y ritmo de trabajo muy superior a lo que hay que sumar una reducción en algunos casos del 20% de su jornada laboral.
Según afirma, Antonio Alcaraz González, presidente del organo administrativo del servicio de limpieza de CC.OO, los recortes del contrato del Servicio de Limpieza de Comunidad Autónoma que se mantienen en plena pandemia oscilan entre el 30 y el 60% de reducción de las horas destinadas al mismo. "Esto hace que no se pueda llevar a cabo con suficiencia la limpieza adecuada y cumplir con la normativa vigente en cuanto a higiene y desinfección en los distintos centros y dependencias de la Administración Regional".
Asimismo, Alcaraz indica que "ahora mismo una trabajadora por media jornada está cobrando una media de 400 a 450 euros mensuales", a lo que añade que "estamos hablando de más de 160.000 horas anuales por lo que la situación es insostenible, y con el covid no se puede cumplir de ninguna manera la salubridad y desinfección en los centros. Es una irresponsabilidad por parte de la Administración y del Gobierno regional, lo que está pasando".
Además, Alcaraz ha señalado que esta semana se han reunido con resposables de la Dirección General de Patrimonio pero de momento no han obtenido ninguna respuesta satisfactoria que ponga fin a esta situación. "La falta de compromiso, responsabilidad y precariedad a la que la Administración ha llevado a este servicio esencial, hace que la situación en los centros se torne insostenible perjudicando seriamente tanto a los trabajadores/as como a los usuarios que acceden diariamente a los centros públicos".
En este sentido Alcaraz ha añadido que "si en el mes de septiembre cuando se reincorpore la totalidad de la plantilla no se soluciona el conflicto que llevamos denunciando años no descartamos parar el servicio en septiembre, algo que nos preocupa especialmente dada la actual situación en la que nos encontramos provocada por el coronavirus. Sería necesario aumentar la plantilla un 40% para se cumpliera totalmente la normativa exigente. Hay mucho miedo, para ellos seguimos invisibles y no se dan cuenta que somos un servicio esencial".
Entre las reivindicaciones más urgentes piden que "los responsables de la Administración Regional que devuelvan al contrato de limpieza como mínimo la esencialidad y las condiciones que tenía antes del brutal recorte; para así poder llevar a cabo con garantías la higiene y desinfección adecuadas en todos los centros dependientes de CC.AA.".







