
Los gatos son animales de costumbres, tardan mucho en adaptarse a los cambios lo que les genera estrés, lo que les lleva a cambiar su comportamiento, dejar de comer, arañar el mobiliario de casa e incluso pueden llegar a autolesionarse.
Por estos motivos si nos vamos a pasar un fin de semana fuera, o tenemos a alguien de confianza para que vaya una vez al día a casa a revisar el agua, comida y que el arenero de nuestro felino esté limpio, lo más recomendable es que se quede dónde está acostumbrado a vivir.
¿Y qué pasa si me mudo de casa o me voy dos semanas y me lo tengo que llevar? Pues necesitaremos un transportín homologado para el viaje en coche, se recomienda poner dentro empapadores y una toalla o manta si es invierno. Dentro del transportín podemos poner sus chuches y algún juguete con catnip (hierba gatera) para que viaje tranquilo, como todos los amantes de los gatos ya sabréis esta hierba les encanta y se puede poner dentro de los juguetes.
![[Img #73114]](https://murciaeconomia.com/upload/images/07_2020/5536_gato.jpg)
Si nuestro felino se pone especialmente nervioso en el coche podemos cubrir su transportín con una manta, pues en la oscuridad suelen relajarse y usar algunos sprays relajantes a base de lavanda, en la web de ‘La loca de los gatos’ encontramos varios remedios.
Cuando lleguemos a la casa u hotel donde nos vamos a alojar se recomienda usar el spray y el difusor de la marca Feliway, ya que imitan el olor de la feromona F3 de forma sintética lo que les hace sentirse como en casa.
Lleva comida húmeda al viaje para estimular el apetito y sitúa lo más alejada posible su arenero del agua y la comida. Si sigues estos pasos debería ir todo bien, pero si detectas algunos de los siguientes síntomas deberás acudir a un veterinario:
- Tu gato no sale de debajo de la cama en dos días
- No quiere comer nada durante dos días
- No bebe agua durante dos días
- No ha acudido al arenero el primer día
- Se muestra agresivo
- Llora/maulla todo el rato
Puede haber otros comportamientos anómalos como marcar las paredes, arañar la ropa o bufar cuando intentamos acariciarlo. Sin embargo, lo que más nos debe preocupar por la salud de nuestro gato es la inanición, falta de movimiento y que no acuda a su arenero, pues le puede causar anemia, deshidratación e incluso el síndrome urinario del felino y tener que llegar a hospitalizarlo.
Espero poder ayudar a todos los que tenéis gato o acabáis de adoptar a alguno. ¡Muchas gracias por leerme una semana más!



