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ENTRE TÚ Y YO

En 5 palabras

Juanma Quelle Martes, 18 de Agosto de 2020 Tiempo de lectura:

 

Ni mejores, ni peores. Únicos.

 

Todos lo que es único, es en esencia perfecto. Por eso cada ser humano es perfecto dentro de su singularidad. Y así permanece, hasta que se impone la existencia de un modelo, es entonces cuando entra en escena la perversión de comparar la perfección de lo singular, con la vulgaridad de lo estándar. Lo más nocivo de esta forma de pensar es la inseguridad que genera. Cuanto mayor sea la diferencia con el modelo adoptado más dañará nuestra autoestima.

 

Cuando eres consciente de la existencia de esas diferencias, les atribuyes un valor que no tienen. La primera consecuencia de esto es que cambia la percepción que tienes de ti mismo. A continuación, lo hará tu dialogo interior, comenzando a sabotear tu propia felicidad.  Se volverá más critico, te hará sufrir de forma innecesaria. Comienzas a incorporar en tu discurso frases como, “no soy suficientemente alta”, “suficientemente guapa”, “delgada,” o “suficientemente hábil” en esta o aquella cuestión.

 

Poco tiempo después comienzas a sobrevalorar en las demás habilidades que tú no posees y te pasarás la vida intentando desarrollarlas al mismo nivel, aunque estas no formen parte de tus principales destrezas, lo que sumará mayor frustración e inseguridad al proceso. Olvidamos que nuestra singular forma de ser tiene sus propias características y destrezas; y que son estas las que debes poner en valor. Si reflexionas unos minutos descubrirás que, cada una de las personas que admiras sólo muestra lo que mejor se le da, nadie enseña sus torpezas y si lo hace, es con el propósito de adornar su gracia o su sentido del humor.

 

Cada uno debe auto evaluarse en base a sus propios rasgos y habilidades, y no contra las que impone el modelo. Si juzgas a un pez por su capacidad para subir a un árbol, se pasará la vida pensando que es un inútil.

 

Todos tenemos en la cabeza una lucha entre dos fieras, una representa la confianza, la otra la inseguridad. ¿Sabes quien ganará esa batalla? Aquella que tú decidas alimentar. Lo malo es que no te puedes descuidar, es muy fácil perderla, por eso en la inseguridad siempre habrá más prisioneros que en las cárceles.

 

Sí deseas abandonar, aunque sea parcialmente esa “prisión” Aquí tienes algunas de las claves que recomendamos en #TerritorioFelicidad para superar la inseguridad.

 

Haz un inventario de tus talentos y cualidades.

 

Seguro que una de las razones por las que sientes que tu autoconfianza es baja es que tiendes a resaltar tus defectos, de forma que éstos eclipsan tus virtudes. Dedicar un momento a analizar todas las virtudes y capacidades que posees te ayudará a tener una visión más objetiva de ti mismo.

 

Este ejercicio puedes llevarlo a cabo con papel y lápiz, puesto que, si los escribes, podrás leer los ámbitos en los que eres competente cada vez que lo necesites.

 

Para que esto tenga el efecto deseado, tienes que evitar compararte con los demás. Por ejemplo, en vez de decir “hablo inglés mejor que mi compañero de trabajo”, deberías escribir “tengo un buen dominio del inglés”.

 

Si este ejercicio te resulta complicado y no encuentras ejemplos de actividades en las que eres competente, puedes preguntar a la gente de tu alrededor, seguro que te llevas muchas sorpresas agradables.

 

Tras dedicarle el tiempo necesario, podrás apreciar todas aquellas cualidades positivas y virtudes que posees, lo que ayudará a incrementar tu seguridad y confianza en ti mismo. Además, visualizar tus éxitos pasados, ser consciente de todo aquello que has logrado por ti mismo, te ayudará a tener una mayor confianza en el futuro.

 

Cambia tu lenguaje interno. Apóyate.

 

A veces, sin darte cuenta, te mandas mensajes internos negativos sobre ti mismo. Te boicoteas.  Seguro que, en algunas ocasiones, incluso verbalizas estos mensajes a otras personas, diciendo por ejemplo “qué torpe soy”, “nunca hago las cosas bien”.

 

El primer paso para cambiar esta comunicación contigo mismo es aprender a detectar estos mensajes negativos y convertirlos en positivos.

 

No se trata de negar la realidad, sino de ser más objetivo en las críticas –constructivas- que hacemos de nosotros mismos. Un ejemplo podría ser el siguiente:

 

En lugar de decir: “soy muy irresponsable y desorganizado”, podrías decirte: “me gustaría ser más ordenado y responsable. Tengo que trabajar para cambiar este aspecto de mí mismo”.

 

En el primer caso, se puede ver cómo se trata de una autocrítica negativa sobre uno mismo, que simplemente hace una descripción, sin intención ni propósito de cambio. Sin embargo, el segundo caso pone de manifiesto un lenguaje que potencia el cambio sobre un ámbito con el que se está descontento.

 

Cambiando este lenguaje, poco a poco, llegarás a modificar tus pensamientos catastrofistas sobre ti mismo, conseguirás alcanzar tus objetivos poco a poco y esto te llevará a aumentar tu nivel de autoconfianza.

 

No te disculpes tanto.

 

Éste es otra clave para superar la inseguridad emocional que deberías modificar de tu lenguaje verbal y no verbal. Si eres una persona insegura, puede que te disculpas excesivamente, de modo que las palabras “perdón”, “disculpa” o “lo siento” suelen estar en tu vocabulario.

 

Pedir perdón o disculparte por todo hace que los demás te vean como una persona muy insegura y débil. Además, también tiene consecuencias negativas para ti mismo, puesto que consideras que eres el culpable o responsable de lo que ocurre a tu alrededor.

 

Llevando a cabo algunos cambios simples en tu vocabulario, conseguirás que los demás perciban una mayor confianza en ti mismo, al tiempo que evitas sentirte mal con tu comportamiento.

 

Para que lo veas más claramente, basta con cambiar: “siento haberme retrasado”, por: “gracias por la espera”.

 

De esta forma, te muestras agradecido a la otra persona, pero sin necesidad de mostrarte preocupado en exceso por lo que puedan decir de ti o lo que puedan reprocharte. En este ejemplo, también podrías recurrir al uso del sentido del humor descrito anteriormente, contando de forma divertida la razón por la cual no has sido puntual.

 

Cuida tu aspecto físico

 

Otra de las claves para superar la inseguridad emocional es el cuidado de tu aspecto físico. Aunque el físico no es lo más importante, está claro que tu seguridad y confianza depende, en parte, de él. Vestir ropa adecuada a cada ocasión, no resultar demasiado extravagante, te ayudará a sentirte más confiado/a y menos preocupado/a por el qué dirán.

 

Tu propósito debe ser convertirte en la mejor versión de ti mismo/a, sin comparaciones con los demás, sin juzgarte ni culpabilizarte por tu aspecto actual. Recuerda que tu seguridad y confianza en ti mismo/a no debe depender exclusivamente de tu apariencia física, puesto que se trataría de una falsa seguridad que sólo te hace sentir bien de forma temporal.

 

Si sigues estas claves conseguirás construir una seguridad y confianza en ti mismo que te ayudarán a aumentar tu bienestar personal y tu felicidad.

 

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