
Terminan las vacaciones y con ella la rutina regresa a nuestras vidas. Aunque en tiempos de coronavirus todo está en el aire, los hábitos de septiembre nunca fallan. Vuelta a las aulas y también a los gimnasios para quemar todos los remordimientos del verano. Un retorno que será distinto y que todavía no termina de cuajar en el sector deportivo.
Marcelino Cardona, gerente del Club Altafit de Murcia, asegura que todavía está todo muy tranquilo en el comienzo de este mes de septiembre. Unos datos que todavía no reflejan graves resultados, porque en comparación con años anteriores, estos son similares: “La Región estaría ahora mismo en fiestas y hasta la segunda quincena de este mes no se empieza a notar el aumento de clientes en la campaña de septiembre”.
La caída de hasta el 20% de la clientela desde que comenzó la pandemia se percibe en las instalaciones del club. Cardona asegura que los clientes que acuden de manera asidua al gimnasio respetan todas las medidas de seguridad establecidas por la empresa. De cara a septiembre, el club ha lanzado una campaña interna de concienciación donde han establecido carteles por toda la instalación y cuñas informativas. Además, el personal realiza visitas a las salas para explicar a los usuarios las nuevas medidas, como el uso obligatorio de toalla y de mascarilla siempre y cuando no esté realizando ejercicios de alta intensidad y la limpieza obligatoria antes y después de coger material.
Desde este jueves entra en vigor en la comunidad gallega el uso obligatorio de mascarillas en gimnasio, incluso cuando el usuario esté realizando ejercicio intensivo. Una medida que también entró en vigor en la Comunidad de Madrid el pasado martes.
“Estamos intentando prevenir esa situación y ponernos antes la venda que la herida. Por eso mentalizamos a nuestros clientes que el uso de mascarilla se prolongue el máximo tiempo que sea necesario. Algunos usuarios llegan al torno y ya se la están quitando. Esto no es un sitio libre de mascarillas. Entre ejercicios, en los vestuarios y para el desplazamiento por el gimnasio es necesario llevarla puesta”.
Cardona considera que esta medida tardará en llegar a la Región, ya que, a pesar del incremento de casos positivos de las últimas semanas, la Comunidad se encuentra en una situación mejor que otras como Madrid. Otras comunidades como Castilla la Mancha desde hace dos semanas además no permite superar el número de 10 personas en las clases dirigidas dentro de los gimnasios. El gerente asegura que el uso obligatorio de macarillas mientras se practica deporte de alta intensidad no es inviable, pero si perjudicará la calidad y la intensidad del entrenamiento.
![[Img #74547]](https://murciaeconomia.com/upload/images/09_2020/5469_altafit-1.jpg)
Desinfectarse las manos antes de entrar y salir de las instalaciones, limpiar el material cada vez que se haga uso de él y llevar la mascarilla son hábitos que ya han asumido la mayoría de los clientes de Altafit. Marcelino afirma que, en general, el público está siendo muy prudente y que los que acuden al clun diariamente no tienen miedo del contagio en él. Desde que comenzó la pandemia el gimnasio ha perdido a casi un 20% de su clientela, porque tal y como asegura el gerente, los usuarios que tienen miedo han dejado de venir.
Para que todas estas medidas de seguridad se lleven a cabo, el club ha invertido entorno a unos 7.000 euros en dotar y acondicionar al gimnasio con el material higiénico-sanitario para evitar la propagación del virus. Una inversión que seguirá ampliándose con el incremento de clientes que generará la campaña del mes de septiembre: “Esperamos tener un repunte de socios, quizás no tan fuerte como otros años, pero sí aumentará la afluencia. Las medidas que tomemos serán en función de ese repunte -lo que supondrá una mayor inversión- con la adquisición de mamparas para las estaciones de cardio y el alquiler de un nuevo local para llevar todas aquellas máquinas que actualmente se encuentran clausuradas porque no respetaban la distancia de seguridad. De esta manera ganaremos espacio y la distancia será mayor”.
Un septiembre de incertidumbre para otro de los sectores más perjudicados por la pandemia del coronavirus que deja a los gimnasios funcionando a medio gas y con una clientela inferior a la de años anteriores.

