
Cuatro empresas han solicitado ya formalmente cerca de mil millones de euros en ayudas del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas, un recurso diseñado por Bruselas y gestionado en España por la SEPI para compañías cuyos negocios se ven amenazados por la irrupción de la pandemia del coronavirus.
Hasta el momento ha trascendido que Duro Felguera ha pedido 100 millones y Air Europa, 400 millones, pero fuentes cercanas al holding empresarial público aseguran que hasta el momento hay otras dos empresas vinculadas al turismo y al transporte que también han solicitado formalmente la ayuda.
Antes de solicitarla, que ha de ser de un mínimo de 25 millones, también ha habido otras compañías que han pedido información para saber si les podría interesar acogerse a este recurso y si cumplirían los requisitos.
Según esas mismas fuentes, el importe solicitado hasta el momento se acerca, aunque llega, al 10% del fondo de rescate, dotado con 10.000 millones y al que se puede acudir hasta el 20 de junio de 2021.
Es de prever que a medida que se agoten otros tipos de ayudas que durante estos meses se han facilitado para evitar cierres empresariales y tratar de que la liquidez siga fluyendo, las compañías recurran en mayor medida a este fondo.
Las citadas fuentes consultadas creen que los 10.000 millones no serán suficientes para cubrir todas las peticiones, aunque recuerdan que la cuantía es susceptible de ampliarse.
El fondo se usará para dar ayudas que, en circunstancias normales, serían contrarias a las leyes europeas de defensa de la competencia, pero Bruselas ha establecido un marco temporal en el que se permitirán, bajo estrictas condiciones, para tratar de evitar que la pandemia hunda empresas estratégicas para un país.
Condiciones como que las empresas fueran solventes a 31 de diciembre de 2019, antes del estallido de la pandemia, y que como consecuencia del covid estén en una situación de deterioro patrimonial y de poder entrar en causa de disolución o insolvencia.
Las receptoras de ayudas tendrán que presentar un plan estratégico de viabilidad y devolver las ayudas cuanto antes. De hecho, las condiciones establecidas por Bruselas incentivan que la devolución sea lo más rápida posible.








