
Tres de cada diez autónomos ha avisado de que tendrá que disminuir su plantilla este año ante la bajada de facturación provocada por la crisis económica que ha motivado el coronavirus, según se desprende del barómetro de la federación de autónomos ATA correspondiente a septiembre.
Además, más de la mitad, el 54% de los encuestados señala que si tuviera que hacer frente al despido de alguno de sus trabajadores no tendría la liquidez suficiente para poder finiquitar dichas contrataciones.
El informe asegura que tras los seis meses de incorporación del primer trabajador, el 27,5% asegura que mantendrá algunos empleos pero que se va a ver obligado a no contar con todos los trabajadores, mientras que el 34,1% afirma que no podrá mantener a la plantilla y otro 27,5% señala que no despedirá.
No obstante, a esta pregunta sólo ha respondido el 27% del total de los 2.103 autónomos preguntados.
Por todo ello, el 60,2% considera "fundamental" para la continuidad de sus negocios el mantenimiento de los actuales ERTE, así como la recuperación de la prestación extraordinaria por cese de actividad, ya que la prestación ordinaria por cese que se puso en marcha el 1 julio sólo ha sido solicitada por el 7,1 % de los autónomos encuestados.
El presidente de ATA, Lorenzo Amor, ha señalado en rueda de prensa que a partir de octubre "veremos una sangría si no hay prórroga de las ayudas porque hasta ahora se ha aguantado", y ha advertido también de que el primer vencimiento de las líneas ICO solicitados en abril "llega en el peor momento donde no hay actividad", por lo que insta a que se amplíe durante un año el periodo de carencia.
"La actividad para muchos autónomos está peor que en mayo y en junio", ha dicho, toda vez que la encuesta señala que actualmente hay 370.000 autónomos con sus negocios cerrados, de los que el 7,7% asegura no tener actividad desde el pasado marzo. Casi seis de cada diez afirma que, aunque están abiertos, están funcionando al 50%.
El informe señala que unos 1,6 millones de autónomos han reducido su facturación por encima del 60%, al tiempo que 500.000 se plantean tener que despedir trabajadores frente al 20,2% que no sabe qué va a suceder con sus empleados este año. A este dato, ATA suma el de que un 10% prevé cerrar directamente sus negocios, lo que afectaría a 300.000 autónomos.
Amor ha reiterado que los ERTE tienen que prorrogarse para todas las actividades y para todos los sectores, y ha afirmado que ATA "no avalará ningún acuerdo con el Gobierno que deje tirado a alguna empresa o algún autónomo".



