
El 42% de las pymes españolas asegura que los retrasos en los pagos derivados del descenso de la oferta y el hundimiento de la demanda por la covid-19 son la causa de los despidos en su plantilla, según un informe elaborado por la empresa de gestión de cobros Intrum.
El informe señala que España se encuentra entre los países europeos en los que los impagos a pymes están repercutiendo de forma más negativa en el empleo, al mismo nivel que Irlanda (42%) y por debajo de Lituania (44%), que encabeza la clasificación.
En el lado opuesto se sitúan Países Bajos y República Checa, ambos con un 4%.
El informe señala que los plazos de pago son cada vez mayores y llegan a superar, de media, los 20 días en el caso español.
Así, mientras que las compañías ofrecen a sus clientes y proveedores un plazo medio de pago de 44 días, estos no abonan las facturas hasta 65 días después, 5 más que el promedio europeo.
El 48% de los negocios españoles considera esta "brecha de pago" un riesgo real para el crecimiento de las empresas. De hecho, el informe apunta que el 60% de las compañías reconoce que los impagos limitan su liquidez.
El informe señala que, para evitar llegar a esta situación, las industrias españolas están aceptando plazos de pago más largos y, en el último año, el 90% de las empresas españolas ha aceptado plazos de pago superiores a aquellos con los que se sienten cómodas.
En concreto, el 44% de las empresas españolas ha aceptado plazos de pago más largos para evitar la quiebra.







