Recopilación de datos económicos de la Región de Murcia
Gracias al avance tecnológico y la digitalización de las comunicaciones, los ciudadanos tenemos mucho mejor y mayor acceso a todo tipo de información y a sus fuentes. Son éstas últimas las que realmente debemos valorar a la hora de dar credibilidad o no a una información digital. Como digo son muchas las noticias que oímos al cabo del día y que se acumulan en nuestra mente una semana tras otra y de vez en cuando es conveniente realizar un repaso para contemplar lo sucedido con perspectiva. Es por ello que este artículo vamos a realizar un pequeño repaso de la situación económica de la Región de Murcia viendo algunos datos.
Murcia tiene una tasa de paro general del 15,64% estabilizada en el segundo trimestre, llegando al 16,5% en la encuesta de población activa de marzo. Aproximadamente un 40% de esos parados son del sector servicios, y otro 40% son parados de larga duración o que buscan su primero empleo por lo que tienen más difícil su inserción laboral. Estos trabajadores, mientras que la situación de paralización económica no cese, y la economía se caliente, verán complicado el encontrar un empleo ya que su contratación encarna un mayor riesgo y esta situación supone mucha incertidumbre para el contratante y el consumidor. El 20% del paro restante es de agricultura, un 5%, de industria, un 10%, y de la construcción, un 5%; todo en porcentajes aproximados. Estos sectores sí que verán reducir su paro conforme la actividad económica se vaya reactivando, a excepción quizás de la construcción como luego veremos.
Los expedientes de regulación temporal de empleo, ERTE, que han sido la punta de lanza con la que el Estado ha combatido los efectos económicos de la pandemia de coronavirus que en la región ha llegado a cubrir a 80.300 trabajadores desde que se inició el estado de alarma y se contrajo la actividad económica. A finales de septiembre los datos nos decían que, tan solo en la región, más de 14.000 empresas se mantendrán en la prórroga de los ERTE. Si bien el ERTE puede ser una herramienta para aplacar los efectos que una paralización del consumo de una economía pero no puede ser un elemento que dificulte o paralice la transformación de las empresas, de los modelos de negocio y de los tejidos productivos de los sectores económicos. Los ERTE se suponían que venían a suplir una falta de consumo por la reducción de la renta de muchos trabajadores por el cierre de sus empresas, pero muchos de estos trabajadores no recibieron el dinero de la prestación en tiempo y forma por lo que los efectos de esta medida no fueron del 100%. Ahora los ERTE parecen cumplir más una función de respiración asistida para muchas empresas que perecen mantener ficticiamente puestos de trabajo que a ciencia cierta no van a recuperar hasta que se encuentre una solución al problema sanitario y la economía empiece a funcionar de nuevo. La realidad es que hasta que no haya una solución definitiva, la economía y el consumo parece que va a funcionar como hasta ahora: de forma mucho más distanciada y digital debido a restricciones que cada vez serán más frecuente, y esperemos que también más flexibles y actualizadas.
Como pinceladas finales algunos datos macro y micro sobre la economía regional: la deuda pública que los políticos de la Región de Murcia han decidido que vamos a pagar, ha sobrepasado la barrera de los 10.000 millones y alcanza el 33,8% del PIB regional: de todo lo producido y consumido por los que la habitamos en un año, incluido el Estado. Este aumento es debido al aumento del gasto sanitario que al ser un sector público aumentar su productividad es muy caro debido a su ineficiencia estructural, la burocracia y la falta de competencia. De los sectores anteriormente mencionados, el de la construcción ha sido el que probablemente más ha sufrido el efecto del parón de la economía. Los consumidores están paralizando y aplazando sus decisiones de inversión en primera y segunda vivienda y las constructoras están replanteándose cómo actuar ante esta nueva situación. Los inversores e intermediaros inmobiliarios con liquidez están haciendo y prevén hacer el agosto con las bajadas de precio que se avecinan en inmobiliario. Como pincelada optimista les dejo con la noticia de que la murciana SOLTEC está estudiando con bancos e inversores ser la próxima salida a bolsa para continuar con su expansión internacional. La última salida a cotización en bolsa de una empresa española es de 2018.





















