
Green Sushi, ubicado en el centro de murcia, con cerca de 600 reseñas en Google y un 4'4 sobre en 5 de puntuación, al parecer, también tiene una cara B, o al menos así lo ha denunciado una antigua trabajadora en sus redes sociales que acusa al restaurante, "explotación y vulneración de los derechos fundamentales del trabajador".
La chica, que ha preferido no desvelar su nombre en declaraciones a este periódico, publicaba en su cuenta de Instagram que a pesar de la calidad del restaurante y una "fachada bonita y chic", "vulnera los derechos de los trabajadores".
La joven ha explicado que cuando el propietario del local la contrató en ningún momento le indicó que comenzaría con un periodo de prueba: "Después de trabajar un fin de semana y un lunes, unas 30 horas, el jefe me indicó que no era apta para el puesto y que buscaban a alguien más dinámico. Al cabo de unos días y al no notar el ingreso en mi cuenta, le pregunté si me había pagado. Me dijo que sí y, efectivamente, lo había hecho, pero no la cantidad que debería".
La antigua trabajadora del restaurante afirma que solo fue dada de alta por 12 horas y trabajó algo más del doble. Un servicio por el que cobró la cantidad de 68'77 euros, saliéndo una media de 2'26 euros la hora. "En la entrevista nunca habló de ese periodo de prueba y mucho menos de que me fuera a pagar menos de la mitad del precio acordado" alega la chica.
El propietario, según las declaraciones de la joven, justificó dicho importe alegando que la camarera se encontraba en periodo de prueba. Unos días después, según la joven, el jefe borró ese mensaje y asegura que le bloqueo de la aplicación de mensajes instantáneos.
A pesar de explicar lo ocurrido en redes sociales, la joven ha preferido no denunciar al local de sushi, pero sí dar a conocer los hechos porque confía en que algunas personas, "si saben esto del local, no volverán a ir allí a comer".
La redacción de este periódico ha intentado ponerse en contacto con el dueño de este locar de sushi en Murcia, sin éxito alguno. El propietario no ha querido dar declaraciones sobre el asunto, pero uno de sus actuales camareros asegura que lo relatado por la antigua trabajadora nunca ha ocurrido en ese local. Ni ese, ni otros casos similares.

