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ENTRE TÚ Y YO

Una bella reunión consigo misma

Pura Hernández-Gil Miércoles, 04 de Noviembre de 2020 Tiempo de lectura:

 

 

Dedicado a Elena, una gran persona que hoy nos mira desde arriba, tal vez para recordarnos lo que somos, lo que tenemos, lo que podremos ser y por qué no, lo que un día fuimos…

 

Cuando conseguí por fin entenderla, me faltaban las palabras precisas para describirla. Solo podía interpretarla en imágenes, pensamientos que la reflejaban y situaciones que yo fabricaba en mi mente. Fluían con rapidez, no era fácil de entender… y, sin embargo, cada vez me introducían más en ella. Aunque ella no era consciente, ¿o tal vez sí?

 

Yo veía unas huellas en la playa, ligeras, pero marcando territorio, queriendo dejar presencia y a lo lejos una figura de mujer paseando con el cabello al viento. No era tristeza lo que esa imagen evocaba; era una serena melancolía con mezcla de sabores y porque no pequeñas contradicciones. Desde lejos, pensé, esa mujer se reúne consigo misma para observar aquellas piezas de su personalidad que no están suficientemente ensambladas, o tal vez sí y aun no lo sepa. Va decidiendo sobre sus pasos pensar ahora presente, después futuro, de pronto pasado, y todas esas grandes, pequeñas cosas que han ido construyendo el material de que está hecha. No necesita a nadie al lado para ese paseo, pero si le gustaría que el camino de vuelta, fuera en compañía.

 

Se detiene y mira el mar. Lo conoce. Y el mar a ella. Pueden estar horas hablando sin decirse nada. Ella sabe que sus pensamientos más íntimos están conectados con las olas, la brisa, y que el murmullo del agua es una respuesta amiga, tranquila, comprensiva, a esas cosas que no dice, pero que hablan en cada inspiración.

 

Sentada en la playa, serena melancolía, le surge un pensamiento que acaba en un gesto, casi una sonrisa. Deja fluir por su cabeza muchas, muchas ideas y sensaciones, y sentimientos…para, luego, tras una profunda exhalación, mirar hacia el cielo.

 

Y lo mira fijamente. Con la intensidad de quién sabe que forma parte de él. De quién sabe qué melancolía, pasión y vida son todas las caras del mismo espacio en el que ella habita. Sabe que todo forma parte de ella, y que tiene que ser así. Que ese planeta es todo vida. Y la vida es todo. Se levanta de la arena, y vuelve tras sus pasos. Ya tiene compañía. Todo el Universo la acompaña.

 

 

Es curiosa la vida, y nos da lecciones magistrales. Solo sabemos lo que tenemos cuando nos falta. Si sabes lo que quieres, ¡cuídalo! Y si aún no lo sabes… ¡encuéntrate!

 

¡¡Feliz miércoles!!

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