
La Policía Nacional ha desarticulado en Tarragona una organización criminal que regularizaba a ciudadanos extranjeros en situación irregular gracias a empadronamientos fraudulentos, entre ellos a residentes en Murcia, y ha detenido a una quincena de personas, entre ellas al cabecilla de la trama.
Según informa este viernes la Policía Nacional en un comunicado, la organización empadronaba masivamente a extranjeros en cuatro domicilios de la ciudad tarraconense para poder tramitar autorizaciones de residencia.
En concreto, la Policía Nacional ha detectado a 143 personas que habrían pagado entre 200 y 500 euros por un certificado fraudulento gracias al cual podrían optar a beneficios sociales o a regularizar su situación administrativa, y que podría haber dado un rédito económico de unos 100.000 euros a la organización.
De los quince detenidos en la operación policial, cuatro han ingresado en prisión, entre ellos el cerebro de esta organización, que contaba con una amplia red de colaboradores que captaban a personas residentes en diferentes localidades de Tarragona, Lleida y Murcia.
La investigación se inició en agosto del pasado año, cuando los agentes tuvieron conocimiento de que se estaban utilizando determinados certificados de empadronamiento en la ciudad de Tarragona para la realización de diversos trámites oficiales, a pesar de que nunca habrían residido en los domicilios investigados, tratando de acreditar falsariamente una residencia con el fin de optar a beneficios sociales, económicos y administrativos.
Siguiendo el rastro de estos empadronamientos, se pudo determinar que se estaban utilizando de forma masiva dos domicilios del barrio de la Floresta y otros dos de Torreforta de Tarragona, donde en uno de los domicilios habrían llegado a estar dados de alta de forma simultánea hasta 81 personas.
Las pesquisas policiales condujeron hasta una persona que fue identificada como el responsable de esta trama.
Este cabecilla establecía contacto con una amplia red de intermediarios para captar, por un lado, personas interesadas en ceder sus viviendas para empadronar a terceros a cambio de dinero y, por otro lado, captar a ciudadanos extranjeros interesados en pagar para obtener los correspondientes certificados, empadronándose en esas viviendas sin llegar a residir nunca en ellas.
El lucro económico de esta actividad ilegal asciende a más de 50.000 euros y podría haberse elevado hasta cerca de los 100.000 euros en concepto de mantenimiento del alta en el padrón y la realización de diversas gestiones, como era incluso la obtención de la Tarjeta Sanitaria Individual del Servei Català de la Salut.
La captación de extranjeros, en su mayoría de origen marroquí en situación irregular, por parte de esta red delictiva, se extendía más allá de las fronteras municipales de Tarragona, habiendo sido detectados contactos con sujetos ilícitamente empadronados procedentes de localidades como Salou, Reus, Lleida y Murcia.
Las 15 personas detenidas en esta operación policial, que sigue abierta, están acusadas de los delitos de falsedad documental, favorecimiento de la inmigración irregular, amenazas, coacciones y pertenencia a organización criminal.



