
Te invito a un viaje compartido que empieza con una pregunta, un viaje que tiene algo de real y de ficción, omitiré las cantidades como hacen los maestros alquímicos.
El viaje empieza con la pregunta ¿Quién eres? …difícil pregunta. Si miramos hacia fuera, vemos la clave. Sé quién eres es lo mejor, no hay nada más increíble que ser, sin aditivos ni colorantes, sin complementos innecesarios para este camino de baldosas amarillas, pero al mirarnos dentro, aunque parezca fácil no siempre eres en tu plenitud y supone un esfuerzo innecesario. Medimos las acciones y palabras para evitar circunstancias que no deseamos. Frenamos nuestro potencial parapetados por exigencias impuestas, que generan el efecto contrario o el miedo a que lo que te hace feliz restara, pensando que la felicidad es una frágil burbuja que en un momento inesperado puede romper, tu objetivo es el no llamar la atención o el ser “uno más”.
Luego te descubren y eres, te ven dentro y descubres que eres alguien lleno de magia y ser quién eres es una opción real, SER TÚ, es tu única opción. Ser quién eres es un regalo que te permite ser consiente de tus emociones y compartir con libertad. No es nada malo tener un día que no encaja con los demás, lo malo es no dejar que lo sea. Si hoy me preguntan quién soy, seguramente difiera de lo que tú ves, al menos en una parte. No todos dejamos que todo el mundo nos vea, que vea dentro sin límite.
La mejor versión de ti mismo es quién eres.
Llegamos con automatismos agarrados en el interior más profundo y sentimos normal funcionar en este registro. Cuando sientes como se va quedando obsoleto, evolucionas. Lo que haces es quitar aquello que ralentiza lo que tú no te ves y si te ven y va floreciendo la magia de quién eres. Vas viviendo la magia llamada “ser quién eres” y no todo es del color del arcoíris en el país de los unicornios. Vivir en una clave una vida no se cambia en una noche, los automatismos aprovechan el mínimo resquicio para recordar que no será fácil.
Somos nuestro peor juez y mejor verdugo, en eso de criticarnos y sacar fallos, somos expertos y es sano dejar llegar lo que te dicen las personas de tu mundo.
Ser quién eres no se trata de ser el que siempre cuenta chistes o el que lleva el peso de la cuadrilla, ser quién eres es ser la emoción que te nace en ese momento sin mirar atrás, dejar salir tu magia y no pensar que efecto tiene en los demás.
Cuando te ves en ese espejo que no juzga y menos filtra, que no olvida y todo lo tiene en el presente, quien ves, eres tú. Al final, quien mejor se conoce eres tú y tu eres quien decide cómo quieren que te veamos o que quieres hacer ver.
SER YO es un viaje único
SER YO, SE TU, ES SER MAGIA, LO ERES… no dejes que las dudas y automatismos innecesarios te eviten ver el paisaje tras el bosque.
GRACIAS por este VIAJE COMPARTIDO

