
La farmacéutica Almirall registró un beneficio de 57,1 millones de euros en los nueve primeros meses de este año, un 41,3% menos que en el mismo período del año anterior debido, principalmente, al impacto de la COVID-19 sobre su negocio dermatológico, especialmente en Estados Unidos.
Según ha informado este lunes la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), los ingresos totales han alcanzado los 621,6 millones de euros, frente a los 683,2 millones del registrados en el mismo período del año anterior, mientras que el ebitda se situó en 189,6 millones, un 19,8% menos.
El área dermatológica de la compañía se ha visto "gravemente" afectada desde que empezó la pandemia de COVID-19, principalmente en el mercado de EE.UU., aunque este ha empezado a mostrar signos de recuperación, mientras que el mercado europeo ha resistido mejor.
Según Almirall, durante el tercer trimestre del año la actividad de los equipos de ventas y las consultas de los pacientes mostraron una mejora significativa y los datos muestran que las condiciones dermatológicas se están recuperando, tras verse profundamente afectadas en el segundo trimestre.
Almirall mantiene sus estimaciones financieras para el ejercicio 2020, que fueron revisadas a la baja el pasado mes de julio y prevén acabar el año con un ebitda de entre 230 y 250 millones de euros.
La compañía ha destacado que los motores de crecimiento muestran un aumento estable, así las ventas de Ilumetri crecieron un 125% respecto al año anterior y Seysara también mejoró las ventas netas intertrimestrales tras la aprobación de la ficha técnica actualizada por la FDA, el regulador estadounidense.
La farmacéutica ha completado los procesos regulatorios para la tirbanibulina, que trata la queratosis actínica, y el producto está bajo registro en la UE y EE.UU., por lo que se estima que se lanzará en ambos mercados a principios de 2021.
La compañía espera un posible pico de ventas del producto de más de 250 millones de euros.
Almirall trabaja además para presentar a la agencia del medicamento chino su antibiótico para tratar el acné, el Seysara, en 2023, ya que se estima que, en el año 2028, habrá 13 millones de posibles pacientes con acné de moderado a grave tratados con antibióticos orales en la población urbana china.
El consejero delegado de Almirall, Peter Guenter, que a finales de año dejará la compañía, ha asegurado que estos "resultados positivos" muestran que la empresa está en el "camino correcto" para fortalecer su posición en el sector de la dermatología médica.
Guenter ha señalado que la empresa está "bien posicionada" para afrontar un período de crecimiento sostenido de su negocio principal de los próximos años.









