
- ¿Mamá, en qué época histórica te hubiese gustado vivir?
En más de una ocasión nos han hecho o hemos pensado esta pregunta. Supongo que todos tenemos más de un momento en el que nos hubiera gustado estar presentes, aunque sólo fuese como meros espectadores.
Le podía haber contestado que habría suplantado a una reina faraona como Hatshepsut o la reina Nefertiti, pero si tuviese que elegir un momento histórico concreto no sería otro que la época dorada de los arqueólogos y egiptólogos a principios del siglo XX, donde la fascinación por todo lo egipcio devolvió su esplendor a las dinastías, los faraones y sus legados. Hubiese barrido todo el Valle de los Reyes y el desierto de Saqqara con una brocha para encontrar cualquier tesoro del Antiguo Egipto.
Crecí enamorada de la civilización egipcia solamente con ver sus documentales y cuando llegó el momento de cumplir el sueño de conocerla afloraron todas las emociones reservadas para la admiración de tanta belleza. Una cosa es verlo en televisión y otra muy diferente ver las proporciones, la magnitud, la escala y hermosura de sus monumentos al natural.
![[Img #76460]](https://murciaeconomia.com/upload/images/11_2020/277_img-20201112-wa0022.jpg)
Navegar por el Nilo, el único superviviente vivo, que sigue fluyendo después de siglos y siglos, te retrotrae a tiempos pasados, a las casas de adobe, los animales pastando o los niños jugando en sus fértiles orillas y te aleja del presente, del mundanal ruido y caos de su capital.
Un maravilloso entorno para descubrir importantes templos perfectamente conservados sembrados a lo largo de su cauce.
Para conocer el maravilloso templo de Abu Simbel, encargado por Ramsés II, atravesamos el desierto a horas intempestivas con el cielo estrellado más increíble que haya visto jamás. Era tal la masa de estrellas en el firmamento, que incluso parecía que podrían caer en nuestras cabezas por su propio peso.
Unas estrellas que aparecen dibujadas en los techos de las tumbas, en tal cantidad y densidad que conforman un entramado de estrellas de mar sosteniendo la oscuridad.
Agua, firmamento y arena, mucha arena. Como en el desierto de Saqqara donde se encuentra el complejo funerario edificado por Imhotep, el primer arquitecto de la historia, para el faraón Zoser, donde se encuentra la pirámide escalonada, prototipo de las restantes pirámides, y la infraestructura funeraria más posmoderna que he visto con la increíble edad de unos 3.200 años de antigüedad.
El Valle de los Reyes, las Pirámides de Guiza, la Esfinge, museos, jeroglíficos, momias, y un sin fin de monumentos y templos superaron todas mis expectativas estéticas y emocionales. Y si a todo esto le añadimos una pátina de misterio, no hay lugar en el mundo comparable.
Del viaje, sólo puedo decir lo mismo que Howard Carter cuando le preguntaron que veía cuando penetró la tumba de Tutankamón después de aclimatarse a la oscuridad con la vela que portaba…” cosas maravillosas”.
Otra semana con vosotros y os espero la próxima.
¡Cuidaos mucho!

