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REGIÓN

Estos murcianos van a saltarse el cierre perimetral este fin de semana y te explican por qué

Según datos de la Policía Local, tan solo en la primera semana de cierre perimetral se impusieron 228 multas por este motivo en la Región

Javi Correa Viernes, 27 de Noviembre de 2020 Tiempo de lectura:

 

Desde que el Gobierno regional decretase el confinamiento perimetral de toda la comunidad y de cada uno de sus 45 municipios el pasado 30 de octubre, la situación sanitaria en la Región de Murcia ha mejorado notablemente.  Con una incidencia por debajo de los 400 casos en las últimas dos semanas, y con el puente de diciembre a la vuelta de la esquina, son muchos los que piden que no se prorrogue un cierre que está previsto termine el próximo 9 de diciembre.

 

Según el Boletín Oficial de la Región de Murcia (BORM), los habitantes de la Región únicamente podrán circular dentro del municipio al que pertenecen, debiendo de tener una causa justificada para cambiar de término municipal. Esto contempla acudir al lugar de trabajo, la asistencia a centro educativos, vuelta al lugar de residencia habitual o causas de fuerza mayor. Pero a pesar de que estas condiciones son claras, y de que las multas por saltarse las restricciones pueden alcanzar los 3.000 euros, hay quién decide arriesgarse, con mayor o menor motivo, y exponerse a estas sanciones.

 

Uno de ellos es Jesús, que vive y estudia en Valencia, quien ha decidido venir a pasar el fin de semana a la ciudad para ver a su familia y amigos. “Aprovecho que estoy empadronado en Murcia para ir, y para la vuelta me he hecho con un justificante de la universidad”, asegura a través de Whatsapp, a lo que añade: “a pesar de ser medio legal saldré por la mañana para evitar controles”.

 

Por su parte, María, de sesenta años, tiene pensado ir este fin de semana a Punta Brava a darle las llaves y firmar el contrato con una nueva inquilina que entra a vivir a su piso de la playa. “Si me para la policía tenía pensado decir que iba a ver a mis tíos que son muy mayores y me necesitan”, explica. “Y como realmente tengo familia allí si me llegan a multar probablemente podría justificarlo”, concluye.

 

Algo más arriesgado es el caso de Eugenia, quien aterriza en Madrid este viernes procedente de Londres para pasar todo el mes de diciembre junto a su familia. A pesar de seguir empadronada en Murcia, y no tener que encontrarse con muchos problemas al estar acudiendo al domicilio familiar, el hecho de que le acompañe su novio, de origen británico, le genera dudas. “Vamos a montarnos en el tren y esperar que nadie nos diga nada, es un riesgo por él, pero no queda otra”, asegura la joven, quien ha visto como en las últimas semanas le cancelaban hasta 3 vuelos distintos para idénticas fechas.

 

Ya sea de manera puntual para unos pocos kilómetros hasta la playa o de manera recurrente durante toda la semana, el tránsito de personas y la inventiva a la que recurren para justificar sus trayectos es de lo más variopinta.

 

Miguel, un joven aficionado al surf, que previo al cierre perimetral acostumbraba a ir a La Manga casi todos los fines de semana en los que las previsiones de viento y olas eran favorables, no ha dejado de hacerlo a pesar del riesgo extra que ahora conlleva. “Siempre voy y vengo en horario de trabajo, lo que coincide con toda la gente que va a trabajar a Cartagena”, a lo que añade: “he modificado con Photoshop mi última matrícula de cuando estaba en la universidad para que parezca que sigo en la UPCT”. Entre el tráfico propio de las horas punta, en las que sería imposible parar a todos los conductores, y el certificado falso, Miguel lleva varias semanas acudiendo con regularidad a la costa sin que le haya surgido contratiempo alguno.

 

Un ejemplo similar al de Miguel es el que sucede en la casa en la que Alejandro vive con otros tres amigos. Se encuentra en Las Torres de Cotillas, municipio limítrofe con Murcia, y en el que las visitas de amigos que vienen a ver el futbol o a hacer barbacoas durante los fines de semana no ha hecho más que aumentar desde que cerraron los bares. “El único sitio donde poder juntarnos es en una casa”, explica Alejandro, quien ve prácticamente imposible que “les pillen”. 

 

 

Según datos de la Policía Local, tan solo en la primera semana de cierre perimetral se impusieron 228 multas por este motivo en la Región. Certificados falsos, aplicaciones móviles, confiar en la suerte o en una futura reclamación son solo algunos de los ejemplos de mecanismos y medios en los que algunos ciudadanos de la Región están confiando para intentar librarse de estas sanciones.

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