
El centro de ocio Zigzag dejaba la noche de este sábado una estampa como esta. Las terrazas de las tres plantas del recinto se encontraban repletas de gente comiendo y bebiendo y, en definitiva, disfrutando del primer fin de semana de reapertura de la hostelería en la Región.
Los diferentes establecimientos estaban abarrotados y mostraban una "nueva normalidad" que todavía no ha llegado. A pesar de las medidas adoptadas por el Gobierno regional, parte de la clientela no hacía uso de la mascarilla cuando no estaba consumiendo y en algunos de los establecimientos las distancia de seguridad no era la conveniente.
Un cliente, que se encontraba sentado en una de las terrazas del centro de ocio, aseguraba que a pesar de que la gente intentaba respetar las medidas de seguridad, el constante flujo de personas daban una sensación muy distinta de los hechos: "No me siento agobiado, pero la percepción desde la mesa es que la gente está constantemente de un lado para otro. Hay grupos que están en dos mesas de seis más cerca de lo que realmente deberían. Considero que se podría respetar más las normas, de lo que se está haciendo", alega.
Además, el joven añade que algunos camareros llamaban la atención a aquellos comensales que se levantan de sus asientos para visitar a otras mesas y alertaban del uso adecuado de la mascarilla.
Sin embargo, otro joven consideraba que los establecimientos estaban cumpliendo a la perfección la normativa impuesta por la Comunidad y que las mesas cumplían la distancia de seguridad de un metro y medio: "Todo está muy bien organizado. Si no estás consumiendo hay que llevar mascarilla. Si que es cierto que en algún momento, se te puede olvidar volver a subírtela, pero creo que la gente está teniendo un comportamiento ejemplar".
Opiniones diversas entre los diferentes clientes que mostraban dos realidades diferentes. Las imágenes lo dicen todo, la noche ha vuelto -de momento- a la Región y mientras sea posible, los murcianos saldrán a disfrutarla de una manera más o menos cívica.

