
Dice Juan José Cuello Sánchez, abogado, fundador y CEO de Cuello Abogados, que la empresa es un ente vivo, integrado en la sociedad, catalizador de todas las inquietudes y problemas de toda la sociedad. Además, asegura que la empresa y el empresario son los principales agentes económicos y sociales. Un fiel reflejo aquello que puede acontecer en su entorno. Desde sus inicios, Cuello Abogados ha dirigido su actividad profesional a satisfacer las necesidades de sus clientes. La búsqueda de la excelencia profesional desde este despacho murciano ha sido y constante y alega que su principio inspirador básico es que "la improvisación es intolerable" porque es un paso directo al fracaso. La prevención y la anticipación son las herramientas de éxito de este despacho que garantiza a sus clientes "la evitación de problemas y situaciones de conflicto".
Es tiempo de incertidumbre para las empresas por la crisis por la que atravesamos...
La empresa es un ente vivo, integrado en la sociedad, catalizador de todas las inquietudes y problemas de toda la sociedad. La empresa y el empresario, son los principales agentes económico-sociales, siendo fiel reflejo de todo lo que puede acontecer en su entorno. Creo, que el tejido empresarial está preparado para superar la crisis provocada por la COVID-19, pero este debe ser apoyado por las Administraciones Públicas ante esta situación excepcional. Hay sectores económicos que se están viendo muy perjudicados, pero otros saldrán reforzados. Estos momentos, como en general en todos los ámbitos de la vida, lo más importante es adaptarse al medio y considero que aquellas empresas que puedan o sean capaces de adaptarse a la nueva realidad, pueden verse reforzadas. La empresa y el empresario deben tener una actitud positiva, anticipándose y proveyendo la futura realidad económica y social.
¿Qué se les está exigiendo a las empresas en esta nueva etapa?
Profesionalidad, excelencia, y adaptación al nuevo y futuro medio socio-económico. No podemos olvidar que esta pandemia nos ha "empujado" a la digitalización de nuestros negocios, siendo un aspecto que ha venido, sin duda, a quedarse. Por ello, hay que implantar nuevas metodologías de trabajo, transformando el modelo operativo que puede incrementar los recursos, las posibilidades y el rendimiento de las empresas y sus trabajadores.
¿Hay un protocolo que deba seguir para que la empresa funcione?
Los protocolos dependerán del sector económico en el que desarrollen su actividad, pero en general el empresario y la empresa deben anticiparse buscando nuevos nichos de mercado, así como adaptar su estructura a las nuevas expectativas. En el orden jurídico-económico, creo que deben tener una búsqueda continua de todo aquello que les permita ser más flexibles y fuertes.
¿Las empresas están preparadas para este gran cambio generacional?
Claro que sí, los empresarios llevan muchísimo tiempo profesionalizando sus empresas, dotándolas de los medios personales y materiales necesarios, para un mejor cumplimiento de su objeto social. El cambio generacional solo es la obligada evolución empresarial que permite la continua adaptación al medio y al entorno socio-económico. El llamado cambio generacional, no debe ser un reto, ni un problema, sino una evolución lógica de los medios personales y societarios, el cual debe venir acompañado de un plan de convivencia entre las nuevas generaciones, que aportan un alto nivel de formación y conocimientos digitales, y las generaciones fundacionales que aportan la experiencia y personalización de cada empresa. Creo que los cambios generacionales están o deben estar, normalizados dentro del mundo empresarial, para lograr la continua innovación y adaptación.
Un cambio que quizás, llega demasiado pronto, ¿no crees?
Considero que los cambios no son buenos o malos, pero si nos obligan a todos a adaptarnos a la nueva realidad. No existe una fórmula que garantice el éxito en el cambio, por eso lo importante es crear una base sólida en la empresa, de forma que la faceta empresarial existente pueda coexistir con las iniciativas de los sucesores. En la actualidad además de existir un cambio generacional, estamos ante un profundo cambio socio-económico, (energías, medios de comunicación de interacción personal y social, etc.). Esto supone que empresarios y profesionales debemos anticiparnos para adaptarnos a la nueva realidad.
Las empresas que no se adapten, sufrirán esta "nueva normalidad"
La empresa debe adaptarse y abrir nuevos horizontes en sus sectores. En la actualidad el comercio digital es algo imprescindible en los modelos de negocio, y aunque es difícil adaptarse, hemos de hacer un esfuerzo para competir en ese ámbito. Como he dicho anteriormente los cambios no son malos en sí mismos, sino que supone una necesidad de adaptación. Quien sea capaz de adaptarse saldrá muy reforzado.
¿Es aquí donde entra el papel de las administraciones públicas?
Las administraciones deberían contribuir y propiciar estos cambios dotando a las empresas de fondos que pudieran servir para la obligada adaptación, máxime en estos tiempos de pandemia. Lamentablemente esas ayudas o no llegan o lo hacen tarde y de forma insuficiente, por lo que al empresario, en su devenir diario, no le queda más remedio que intentar dotar a sus empresas de todos los medios, o reinventarse, sin esperar nada de las administraciones. Las administraciones deberían ayudar mucho más a la empresa.
Actualmente en la Región, contamos con esa "guerrilla entre municipios" por el Juzgado de lo Mercantil, ¿dónde crees que se debería instalar finalmente?
Las guerrillas normalmente son infructíferas. Es cierto que en la actualidad los Juzgados de lo mercantil se encuentra centralizados en el municipio de Murcia, atendiendo a los asuntos de toda la Región, pero entiendo que, con independencia del partido judicial que acoja la sede de los Juzgados de lo mercantil nº 3 y 4, lo importante es que este provisto de medios materiales y personales, de una mayor especialización y sobre todo que pueda garantizar una agilización, ya que el retraso en la tramitación de los asuntos en ocasiones es una losa para las empresas.
¿Dada la cercanía de la Navidad, que le pediría al nuevo año?
Dadas las excepcionales circunstancias en las que vivimos, solo pediría que todo vuelva a la normalidad vivida antes de la pandemia.

