
Las esperanzas que los ciudadanos habían depositado en la vacuna para vencer al coronavirus está chocando con las dificultades de la mayoría de las comunidades autónomas para llevar a cabo la campaña masiva de vacunación, que comenzó el pasado 27 de diciembre y que no parece alcanzar la "velocidad de crucero".
Según los datos facilitados este martes por el Ministerio de Sanidad, 139.339 personas han sido vacunadas hasta el momento, 56.505 más que este pasado lunes, lo que implica que se ha inoculado el 18,7 por ciento de las 743.925 dosis entregadas a las comunidades autónomas.
Entre las comunidades donde la campaña de vacunación está más avanzada destacan Asturias, con un 54,5 por ciento de las dosis recibidas ya administradas; Ceuta, con el 51,4 por ciento; Melilla, con el 33,9 por ciento, y Castilla y León y Galicia, ambas con el 32 por ciento.
Por contra, al final de la lista se sitúan Cantabria -5,1 por ciento-, Madrid -5,4-, Extremadura, con el 8,3 y Cataluña, con el 9,3 por ciento de las vacunas recibidas ya administradas.
LEJOS DE LA 'VELOCIDAD DE CRUCERO'
A pesar del incremento en las últimas 24 horas, estos datos revelan que la mayoría de los gobiernos autonómicos no ha tenido capacidad de administrar el total de las dosis de vacuna Pfizer recibidas, a pesar de que habían surgido voces que reclamaban más número de inyecciones para agilizar el proceso.
Los especialistas del sector han advertido de la necesidad de contar con personal cualificado y de planificar bien la campaña, para la que ha vuelto a ofrecer su ayuda el Ministerio de Defensa y que en la Comunidad de Madrid contará con ayuda externa.
Se trata de un contrato firmado con Cruz Roja para un periodo de seis meses por un monto total de 804.000 euros, y que ha sido duramente criticado por la oposición y los sindicatos.
Asimismo, la patronal del sector sanitario ha ofrecido su colaboración para agilizar el proceso ante el aumento de contagios de las últimas semanas y, ha agregado, "sin incrementar los costes del sistema sanitario dado que la sanidad privada no factura nada por la vacunación".
Entre las dosis deben pasar al menos 21 días, y aunque algunos países ya han optado por distanciar más ese periodo para poder ir inoculando a más personas, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, explicó este lunes que los expertos españoles han recomendado no alargar los plazos para proporcionar la máxima protección.
PETICIONES DEL SECTOR
Las enfermeras de Atención Primaria han advertido de que si no se refuerzan sus equipos "ya" habrá problemas durante las nuevas fases de vacunación.
La portavoz del sindicato de Enfermería (Satse), María José García, ha recordado que antes de la pandemia faltaban 15.500 profesionales de enfermería en Atención Primaria y "ha rogado" al Gobierno y a las comunidades que "hagan caso" a su petición, puesto que, si no es así, habrá problemas para llegar a vacunar al 70 % de la población como se desea.
LA COLABORACIÓN DE DEFENSA
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha recordado la "plena disponibilidad" del Ejército para ayudar en el momento en el que las autoridades sanitarias, las comunidades autónomas o el Ministerio de Sanidad lo precisen.
"Las Fuerzas Armadas están operativas para todo lo que nos pidan las autoridades sanitarias", ha enfatizado Robles, tras recordar que los militares "actuaron inmediatamente" hace dos semanas cuando se les solicitó ayuda para transportar las vacunas a Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla.
EL NERVIOSISMO RECORRE EUROPA
Países como Alemania, Italia o Francia, que también inocularon las primeras dosis a finales de 2020, no han sido capaces de alcanzar el "ritmo de crucero" en el recién estrenado 2021, en el que se está a la espera de que la Agencia Europea del Medicamento termine mañana miércoles la evaluación de la vacuna desarrollada por Moderna, de más fácil conservación y por tanto administración que la de Pfizer.
El nerviosismo que recorre Europa ha obligado ya a Francia a replantear su plan de inmunización, y allí desde la semana próxima se pondrán en funcionamiento 300 centros de vacunación, que subirán a 500-600 cuando termine enero, y se van a incluir más grupos prioritarios en la primera fase.



