
Alsea, considerado el mayor grupo de restauración de España, ha vendido la cadena Cañas y Tapas al fondo Axon, una desinversión que se suma a la liquidación de la enseña "Lavaca" y el cierre de los restaurantes asiáticos Wagamama en los últimos doce meses.
La operación de compra de Cañas y Tapas ha sido revelada este martes por Axon, que no ha detallado el montante de la adquisición y se ha limitado a señalar que pasará a gestionar a partir de ahora los 15 restaurantes (siete en España, otros siete en Francia y uno más en Portugal) que estaban abiertos bajo esta marca.
El fondo de inversión suma así a su portafolio una nueva cadena de restauración tras adquirir en 2019 Le Pain Quotidien, en un intento por llevar su experiencia "a áreas de actividad distintas al feudo tecnológico", que era su especialidad.
"Cañas y Tapas es una marca muy reconocida y con gran potencial de expansión internacional (...) La adquisición nos permitirá aprovechar sinergias entre nuestras insignias de restauración. Con esta operación buscamos seguir consolidándonos en este sector con activos atractivos y compatibles entre sí", ha señalado en un comunicado el socio director de Axon, Alfonso de León.
Alsea, de origen mexicano y que en 2018 adquirió el grupo Vips por unos 500 millones de euros, operaba Cañas y Tapas en calidad de franquiciador.
La división ibérica de la multinacional -con una facturación global superior a los 2.000 millones de euros- aterrizó en 2014 en España con la compra de Zena, y actualmente emplea a más de 20.000 trabajadores y opera en el país las marcas Domino's Pizza, Starbucks, Burger King, Vips, Foster's Hollywood, Ginos, Fridays y OleMole.







