
Tras más de veinte años como jefe del Servicio de Prevención en la Consejería de Salud de Murcia, José Antonio Navarro Alonso se jubilaba el pasado día 1 de marzo de 2020 sin poder hacer frente a la mayor crisis sanitaria que ha vivido la Región en su historia, habida cuenta de que el murciano es considerado como una autoridad en España en el ámbito de las vacunas.
Nombrado desde poco después como consultor honorífico permanente en esta materia por el Ministerio de Sanidad, atiende desde bien cerca y con ojo experimentado el papel de sus antiguos compañeros, sobre los que afirma que están haciéndolo "lo mejor que pueden".
¿Qué opina de las medidas que se están tomando en Murcia para intentar reducir el número de contagios?
No me gustaría ser el político que está tomando las decisiones, es una situación muy difícil, las medidas son duras pero ya se ha comprobado que cuando se abrió la mano el número de casos creció exponencialmente. Es difícil encontrar el equilibrio.
¿Y sobre la manera en la que se está gestionando la vacunación en el país?
Hay un buen grupo de expertos que ha decidido los motivos por los que se está siguiendo el orden en el que se está haciendo. El número de vacunas es escaso pero su eficacia es alta, esperábamos vacunas con mucha menos efectividad que el 95% que tenemos.
Se habla de un nuevo confinamiento, el Colegio de Médicos de Murcia lo solicitaba la semana pasada y ya son muchos los que lo ven como único remedio ante la actual situación.
Como técnicos podemos decir que la mejor solución es el confinamiento, pero entiendo que hay más factores socioeconómicos. Por eso las vacunas que han llegado y van a seguir llegando son tan importantes.
¿Qué opinión tiene de la vacuna?
Que ojalá la hubiésemos tenido en abril, es un arma eficaz que tras millones de dosis administradas no ha dado problemas. Los sistemas de vigilancia están haciendo su trabajo y cada vez sabremos más sobre ella, el tiempo que protege al paciente y si tiene algún posible efecto secundario.
Esos posibles efectos secundarios son el motivo que mucha gente está esgrimiendo para rechazar la vacuna, ¿qué diría a todos aquellos que no quieren vacunarse?
Que no vacunarse es un acto profundamente insolidario, con los demás y con uno mismo. Después de treinta millones de dosis aun no se ha comunicado una asociación causal entre la vacuna y un efecto grave.
¿Y a largo plazo?
Nadie tiene una bola de cristal para predecir el futuro, pero hay muchos países con buenos sistemas de seguridad que están haciendo seguimiento de ello. No podemos dejar de vacunar porque uno de cada cinco millones de vacunados vaya a tener un problema dentro de quince años. El riesgo - beneficio es muy bajo. Se nos olvida que estamos con mil casos diarios y cinco o seis fallecimientos, subiendo las UCI y con las cirugías suspendidas.
¿Se va a poner la vacuna pronto?
Ojalá estar en primera línea para que me vacunaran ya.





