
La eficiencia energética y la movilidad eléctrica son dos pilares fundamentales dentro de los compromisos de sostenibilidad de McDonald’s. Por eso, a finales de 2019, la compañía firmaba un acuerdo de colaboración con Endesa X e Iberdrola para la instalación de electrolineras en los aparcamientos de sus restaurantes. En sólo un año, y gracias a esta alianza estratégica, McDonald’s cuenta ya con 46 cargadores instalados y más de 90 adicionales en proyecto, repartidos por toda España.
Se trata de cargadores rápidos, que van desde los 25 kw, 50 kw y 150 kw, hasta los ultrarrápidos de 350kw, de los cuales hay muy pocos en España. Esto significa que, de media, en menos de media hora un usuario podría cargar hasta el 80% de la batería de su vehículo en McDonald’s. Además, la compañía quiere promover el uso del coche eléctrico entre todos los usuarios y, por ello, ofrece este servicio a cualquier persona que se acerque hasta los aparcamientos en los que esté disponible, sin obligación de consumir en el restaurante. En este punto, cabe destacar que cada instalación requiere de una importante inversión, que ronda los 80.000 euros.
Pero esto no acaba aquí. A lo largo de este año 2021, la compañía prevé continuar con la instalación de más puntos de recarga, de la mano de sus dos partners, Iberdrola y Endesa X. Su objetivo es contar con más de 150 cargadores instalados a finales de este año.
Esta iniciativa forma parte de los compromisos de sostenibilidad de McDonald’s, y al mismo tiempo, se enmarca dentro del movimiento colaborativo “Happy Change”, que McDonald’s presentó hace justo un año y que continúa impulsando con distintas iniciativas, entre las que se encuentra la instalación de electrolineras.










