
Una de cada cinco empresas con un máximo de cinco trabajadores desapareció entre enero y septiembre de 2020, una destrucción asociada a las restricciones de la pandemia de la covid-19, cuyo impacto fue indirectamente proporcional al tamaño de las plantillas de las compañías.
Según una estadística experimental de coyuntura demográfica de empresas publicada este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística, el 17,2% de las empresas con empleados que había a principios de 2020 no logró sobrevivir a finales del tercer trimestre.
En concreto, de las 1.190.870 compañías que había el 1 de enero de 2020, 204.830 no lograron resistir tras seis meses de pandemia.
En función del tamaño, las muy pequeñas empresas (cinco o menos empleados) se dejaron por el camino al 21,5% de su plantilla, seguidas por las de entre seis a nueve (7,7%), las de entre 10 y 99 (4,2%), las de entre 100 y 249 (1,9%) y las de más de 250 trabajadores (1,2%).
Los datos muestran que los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) mejoraron la supervivencia de las empresas, ya que en abril se mantenía el 98,7% de las compañías acogidas a uno de estos expedientes, frente al 95,3% de las que no aplicó esta medida de protección.
Estas tasas se redujeron tres meses después, situando a 1 de julio la supervivencia de las empresas en ERTE en el 97,7% y sin ERTE en el 94,6%. Los datos muestran que 140.000 empresas despidieron a toda su plantilla durante el primer trimestre del año, si bien el 26,3% de ellas volvió a contratar trabajadores y persistía con empleo a finales de junio.
Respecto a los autónomos, el 10,8% de los 2.997.941 que había a principios de 2020 no logró sobrevivir a finales del tercer trimestre, es decir, se quedaron por el camino 323.778 trabajadores por cuenta propia.
Fueron los más jóvenes los que más sufrieron en los nueve primeros meses de 2020, causando baja el 20,7% de los autónomos menores de 30 años, un impacto que también afectó en mayor medida a las mujeres, al desaparecer el 12,2% entre enero y julio de 2020.
Por regiones, la incidencia de la pandemia impactó con más dureza en Andalucía (con la desaparición del 11,8% de las empresas), Extremadura (10,1%) y Canarias (9,4%), mientras que en sentido contrario, la destrucción fue menor en Baleares (2,3%) y País Vasco (3,6%).









