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ENTREVISTA

Alberto Requena: "¿Qué química es más noble que la que se practica en la cocina?"

El químico, dedicado casi 50 años a esta ciencia, ha sido nombrado recientemente presidente de la Academia de Gastronomía de la Región

Nazaret Domínguez Miércoles, 10 de Febrero de 2021 Tiempo de lectura:

 

Es la química, la música y también la gastronomía. O mejor dicho, son las tres, porque Alberto Requena (Elda, 1948) no podría quedarse con ninguna por separado, ya que tal y como asegura -y aunque pueda parecer extraño- todas tienen un nexo común.

 

La música forma parte de él desde bien pequeño y aunque no hay instrumento que se le resista, este alicantino de nacimiento asegura acariciar todavía el piano con sus dedos a diario. De la química hay mucho que contar, ha sido catedrático en la Universidad de Murcia y ha recorrido medio mundo por ella, desde EE.UU a Rusia, pasando por tres continentes. Una ciencia que ha sido su carrera profesional. Y por si fuera poco, además de su paso por la política, por la Unesco, sus 15 libros científicos y sus más de 200 artículos en publicaciones científicas, a sus 70 y pocos años, Requena es nombrado presidente de la Academia de Gastronomía de la Región de Murcia.

 

Y esto último tiene una fácil explicación. Lo resume con una pregunta "¿qué química es más noble que la que se practica en la cocina transformando los alimentos?". Algo que dice parecer obvio, pero que tardó años en descubrir. "La gastronomía se ha convertido más que en un leitmotiv, en una pasión. No solo ese punto de arte, sino también de ciencia, como te decía al principio, todo tiene un nexo común".

 

Entiende la gastronomía de una manera que confiesa que mucha gente olvida, como la capacidad de transformar los alimentos para hacerlos más adecuados para nuestro organismo y para que este, al asimilarlos, pueda expropiar el agua, la proteína, las vitaminas y todo aquello que necesita. "En la cocina no se puede hacer cualquier cosa, ¡eso es un disparate! Requiere ciencia, tecnología y arte y me empeño en ello. La vida es un estudio y descubrimiento".

 

Requena, que tiene una curiosidad innata, alega que el apetito por la comida es un placer que tiene una persona con el inevitable deterioro de la edad. Un lema que el químico utiliza mucho en la Academia -y que confiesa que es de origen desconocido- es que hay que tener en cuenta que si un alimento que se ingiere y que incide sobre nuestra salud, pero no produce placer, es un medicamento. 

 

"Todo alimento que ingerimos debe actuar a favor de nuestra salud, pero además nos tenemos que ocupar de que sea un placer y eso, precisamente eso, es lo que de una manera engloba la gastronomía".

 

Asegura el experto que la gastronomía se confunde vulgarmente con comer y en grandes cantidades. Nada más lejos de la realidad, sino que con esta se trata de que "lo que se ingiera sea placentero".

 

Las facetas humanas, la alimentación, lo nutricional, la sostenibilidad y la cultura son términos que también van de la mano de esta disciplina, sobre todo este último, ya que tal y como asegura el presidente de la Academia, en la cultura está toda la tradición de nuestros antecesores.

 

"Lo que pensemos, lo que creemos, lo que olvidemos o no de nuestros antecesores está en nosotros. Eso es lo que hace la cultura. Las formas de vivir y lo que hemos vivido durante todos estos años... todo ese legado que nos han dejado. Si con los alimentos se desdeña la historia y la tradición, estamos rompiendo algo que es sagrado".

 

 

A pesar de que la gastronomía atraviesa un año duro ocasionado por la situación pandémica, alega que las crisis siempre tienen un componente dramático para algunos y una ventana de oportunidades para otros. Desde la Academia abrazan a este sector que necesita que le animen y que le empujen. 

 

La gastronomía murciana tiene gran reconocimiento a nivel nacional. Requena asegura que a pesar de considerar que los diferentes nombramientos en guías del sector son un atractivo y, por supuesto publicidad para la gastronomía, confiesa que a la regional todavía "le falta algo".

 

Aunque alicantino de nacimiento, se pregunta cuándo le van a dar el carné de murciano. Requena vive la Región desde que era un adolescente y sus palabras lo desvelan. Confiesa que ser cocinero en Murcia es algo muy difícil porque "los productos son tan buenos que es casi imposible mejorarlos en la cocina" y la dificultad de mejorar una lechuga o un tomate de la huerta de Europa, supone un reto para cualquier chef.

 

"Murcia, de siempre, ha tenido fama reconocida como un buen sitio donde los alimentos nunca han faltado, algunos productos es muy dificil de adquirirlos porque la gente lo tiene ahí delante. Tener un limon del vecino o el tuyo propio de la huerta. Fuera nos envidian cuando nos conocen. Hay mucha gente que no ha venido a Murcia y luego han visto lo que tenemos. Esto no es amor, es ser objetivo. La cultura que hay, el trato con la gente, la relación".

 

Sin renunciar a tres de sus pasiones, Requena continúa con la música de su piano que añade tener relación con las matemáticas. Una ciencia que está en la base de la química y esta última debe de ser imprescindible en la cocina. Tres disciplinas que seguirán acompañando a este gran músico, químico y gastrónomo el resto de su vida, porque no todo es el arte, sino también la técnica y él, lo diga o no, tiene ambos.

 

 

 

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