¿Eres de los que se conforman?
Vivimos en una sociedad conformista, sumida en una exasperante rutina. Escucho a la gente hablar de que le gustaría cambiar la dirección de su vida, dejarse sorprender por algo nuevo… pero a la hora de la verdad, ¿quién se atreve a salir de su zona de confort? Nos aterra enfrentarnos al cambio porque nos inunda de ansiedad y de impotencia a la vez. Todo ello se puede ver reflejado en nuestras relaciones personales, nuestro ámbito laboral, o incluso en el conflicto que vivimos con uno mismo.
¿Por qué nos conformamos? Qué buen pretexto encontrar a la sombra del sistema y sus normas razones para no cambiar. Eduardo Galeano, periodista, expresa así el conformismo: “¿Qué faceta humana nos destruye? El conformismo, la aceptación de la realidad como un destino y no como un desafío que nos invita al cambio, a resistir, a rebelarnos, a imaginar en lugar de vivir el futuro como una penitencia inevitable”.
No puedo estar más de acuerdo. Muchos se quedan estancados en el primer trabajo que les ofrecen con unas condiciones medianamente dignas. Otros viven relaciones apagadas durante gran cantidad de años por costumbre y comodidad. Otros pierden la identidad propia que los define, y se dejan manejar como marionetas al servicio de otros. No digo que de vez en cuando esté mal conformarse, soy la primera que lo hace en muchos aspectos. Hablo de que el conformismo no debe perpetuarse en el tiempo, ya que a la larga paraliza la búsqueda, la expectativa y la visión de nuestras metas, lo que deriva en una pérdida de interés de lo que nos rodea.
Un gran ejemplo es cuando nos marcamos un objetivo y no lo conseguimos de primera mano, vamos desojando los retos más difíciles para que nuestros deseos sean más accesibles, y cuando por fin lo hemos alcanzado, nos sentimos vacíos y desanimados por estar escasos de valor. Debido a lo cual, lleva a una decepción que deriva en un conformismo que obstaculiza a su vez el intento de conseguir otros objetivos más arduos. Tener claro una meta, significa ser consciente de que hay y habrá muchos obstáculos por el camino. Ahora, es más fácil seguir el camino de la mayoría. ¿Realmente buscas un cambio?





















