
La derrota de la última jornada frente al Linense ha sido el último clavo en el ataúd futbolístico de Julio Algar como máximo responsable de la parcela deportiva del Real Murcia.
Dos malas temporadas, la destitución de Adrián Hernández, la aparente falta de proyecto y la mala relación con la afición complicaron, casi desde su llegada, su labor como director deportivo.
La derrota en la última jornada, un resultado que casi certifica el descenso del Real Murcia a la cuarta categoría del fútbol nacional, ha sido el detonante de una relación que llega a su fin de mutuo acuerdo.







