Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

BANDO DE LA HUERTA

La gesta del panochista: cómo el Bando de la Huerta se rescató del olvido a principios del siglo XX

Antes de la segunda mitad del siglo XX, el bando no era un patrimonio consagrado y salvaguardado por las instituciones como lo es ahora

Javier Ganzarain Lunes, 05 de Abril de 2021 Tiempo de lectura:

 

Lo que empezó siendo en la década de los cincuenta del siglo XIX una mofa de los estudiantes a la clase rural murciana, el Bando de la Huerta ha tenido tantos cambios como altibajos. Como el ave fénix, vuelve a resurgir de sus cenizas.

 

Antes de empezar, debemos entender que la idea del Bando de la Huerta como un evento inseparable de las Fiestas de Primavera es relativamente reciente. Dure lo que dure la pandemia, no nos olvidamos del Bando da igual las veces que se cancele, de la misma forma que no nos olvidamos de esta región que nos vio nacer.

 

[Img #80777]

 

No siempre fue así. Antes de la segunda mitad del siglo XX, el bando no era un patrimonio consagrado y salvaguardado por las instituciones como lo es ahora. En su lugar, debemos pensar en algo como el Warm Up. Algo de varios años, muy popular y que es foco de atracción para la ciudad de Murcia, sí, pero que (con la posible excepción de unos pocos festivaleros) nadie pierde el sueño si desaparece. Una analogía cogida con pinzas, cierto, pero que quizá a algunos termine de ayudar para ponerse en contexto.

 

Lo cierto es que son unas cuantas las veces que han hecho falta esfuerzos titánicos de la esfera intelectual costumbrista para mantener la fiesta a flote. Unas décadas tras su primera celebración, su popularidad se desinfló como un globo y tuvo que ser revitalizado por José Martínez Tornel en 1876.

 

Sin embargo, el rescate más heroico sería, posiblemente, el que tuvo lugar en los años posteriores a la catastrófica Riada de Santa Teresa en 1879. Esta inundación, que sacudió toda la cuenca del Segura, se llevó un millar de víctimas mortales e importantes destrozos a parcelas de tierra, fábricas e instalaciones mineras.

 

[Img #80781]

 

La riada dejó un amargo sabor que truncó cualquier carácter festivo. Pese a que se continuaron haciendo las Fiestas de Primavera, el bando cayó en el olvido y perduró así, en estado vegetativo, durante veinte años hasta el final del siglo.

 

[Img #80783]

 

Entrados en 1900, es hora de introducir al protagonista de esta historia, José Frutos Baeza. Llamado por Jara Carrillo ‘el último panochista’, este escritor destacó por elevar el costumbrismo murciano a su máximo esplendor. En sus obras podemos encontrar soflamas y romances con el habla de la huerta, cuentos y ‘juegos’, representaciones teatrales que solían realizar los huertanos que para cuando los publicó ya estaban en proceso de extinción.

 

Fue este afán por ensalzar las costumbres de la huerta lo que motivó traer de vuelta el bando. El huertano era visto por Frutos Baeza, al igual que sus contemporáneos costumbristas, con cierto romanticismo. Era una figura folklórica que, aunque analfabeta y de pocos ingresos, poseía virtudes centenarias que peligraban ante la modernidad y el progreso. Cualquiera tacharía al costumbrismo murciano, y no sin razón, de recurrir al tópico del noble salvaje. Un paternalismo de la cúpula intelectual que se autoproclama defensor de unas gentes a quien no pertenece. Pero aquí no estamos para debatir la legitimidad de tal acusación, sino para contar lo que sucedió.

 

Y lo que sucedió fue en forma de unos pequeños párrafos en las columnas de los periódicos locales. Frutos se empecinó en traer de vuelta el bando, y no dudó en usar su influencia en la prensa.

 

“Las personas que deseen salir en el Bando de la Huerta para contribuir a esta popular cabalgata murciana, pueden inscribirse en casa del Presidente de la Junta de la Sardina D. Tomás Palazón”, se anuncia en un diario lo que pasaría a ser el Bando de la Huerta de 1900. Fue crucial la colaboración de otros colectivos como los sardineros.

 

Aunque el bando fue considerablemente más modesto que veinte años atrás, la celebración al menos había arrancado. El año siguiente sería una clara mejora. Así lo dice la segunda página del Heraldo de Murcia, a lunes, 8 de abril de 1901:

 

[Img #80776]

 

Ayer y en la forma anunciada, veriflo se el célebre y clásico festejo, resucitado merced al entusiasmo y constancia del gran panocho Frutos Baeza. Como era de esperar resultó muy lucido, impresionando agradablemente al numeroso público que se agolpaba en las calles del tránsito, deseoso de escuchar las saladísimas ocurrencias que el popular escritor murciano vierte á manos llenas en sus bandos.

 

Una curiosidad es que por aquel entonces el desfile se hacía por la mañana, y por la tarde la batalla de las flores, los dos el mismo día. En esa misma columna, aparece escrito el mismo bando que José Frutos Baeza pronunció (aunque solo mencionaré la primera estrofa), en el mismo dialecto panocho al que estamos acostumbrados a oír en cada desfile:

 

Como presona de influgio y Perráneo de verdá que sabe llevar la var a y las borlas y demás oon tuiquio el aquér del ese de ouarquiera autoría, me he subió á esta carreta porque os quiero esperfollar er negocio y er busilis de tuiquia esta bufoná.  

 

Y así siguió, cada año mejor y más grande que el anterior. En 1903 aparece por primera vez en la programación de fiestas. Frutos Baeza continuó siendo una figura importante de esta festividad hasta su muerte en 1918.

 

Pero el bando no murió con él, sino que creció, incluso atrayendo gente de otras localidades de la Región e incluso fuera. Tuvo sus tropiezos, siendo la interrupción más considerable la Guerra Civil, pero la contribución de José Frutos Baeza dejó su marca en la ciudad de Murcia. Una marca que nada, ni siquiera una pandemia, borrará en mucho tiempo.

 

[Img #80784]

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.