
![[Img #81458]](https://murciaeconomia.com/upload/images/04_2021/264_img_57322-002.jpg)
El artículo de esta semana es de lectura yo diría, más que interesante, necesaria, por su utilidad, inspirándote para adquirir el hábito de meditar o en su caso, si ya eres practicante, para reforzarlo y que tú a su vez puedas inspirar a otros, hablándoles de sus beneficios.
Siempre lo digo, y aquí voy a recordártelo de nuevo, el Yoga es tan orgánico que se adapta democráticamente a todo tipo de cuerpo y fisiología, una de las prácticas esenciales que nos aporta e incluye su sabiduría es la práctica habitual y la enseñanza de la meditación.
Esta práctica de sabiduría ancestral, que yo como muchos otros considero una propiedad genética de la humanidad, y que la llevamos dentro, aunque muchos no la hayan descubierto siquiera, como digo, esta práctica nos conecta directamente con nuestro yo, nos trae “de vuelta a casa”, es como si quisiéramos experimentar esa sensación de regreso al hogar, tras haber estado fuera y lejos…
Lo interesante respecto a la meditación es que, aunque se viene practicando desde tiempo inmemorial en la cultura oriental, y se conoce a nivel orgánico y cultural sus beneficios, no han sido descubiertos hasta hace unas cuantas décadas y en Occidente cuando la ciencia, y las universidades occidentales ha puesto su mirada en su desarrollo y beneficios.
Y si en el pasado este hábito no se sustentaba en argumentos científicos, ahora hay prolífica literatura científica que avala su práctica habitual, animando a la población a usar la herramienta de la meditación como un proceso básico y fundamental para una salud y bienestar óptimo.
Decía Jon Kabat-Zinn, “una mente divagante es una mente insatisfecha”, entonces, partiendo de esta premisa, cuanto menos divague nuestra mente y cuantos más recursos atencionales despleguemos, mayor bienestar vamos a disfrutar.
La meditación formal es el proceso de prestar atención al propio YO, de tomar consciencia del momento presente y no atender mentalmente al pasado ni al futuro, viviendo plenamente el aquí y ahora.
Y, ¿cómo hacer eso? ¿Cómo inicio este proceso?
Veras, es posible que al principio te resulte una tarea insulsa o sin sentido, eso de sentarte a no hacer, y estar a solas un rato contigo mismo, pero según el hábito se crea, y comienzas a percibir sus beneficios, te aseguro que buscarás ese tiempo a diario para dedicártelo y no dejar que nada se anteponga a su acción.
![[Img #81457]](https://murciaeconomia.com/upload/images/04_2021/9026_img_20190702_111031-002.jpg)
Hasta hace solo unos años, se pensaba que nuestro cerebro no era capaz de regenerar más neuronas que las que ya tuviéramos genéticamente, sin embargo, recientes experimentos y estudios nos confirman que nuestro cerebro es neuroplástico, y esto es, que tiene capacidad de transformación, de cambio y de regeneración neuronal, y aquí es donde se aprecian los beneficios de la meditación, en que el hábito continuado de la meditación y sus procesos respiratorios, hace que aumente de tamaño la ínsula cerebral, que es la parte del cerebro relacionada con la respuestas a preguntas sobre la idea del yo, así como con la postura y propiocepción corporal; por eso es tan importante desarrollar y tener una buena conciencia corporal, pues la postura del cuerpo incide e influye en la actitud mental. La ínsula cerebral se relaciona también con el proceso de reconocimiento de la sonrisa, no solo de si tú mismo estas sonriendo, sino también, si tú ves a alguien sonreír, y si tú ves que alguien te sonríe, todos estos procesos influyen positivamente en el desarrollo de una mayor ínsula cerebral.
Se sabe y ha sido comprobado por la neurociencia que mientras estamos despiertos, pasamos hasta un 47 % en el espacio mental conocido como la red por defecto, aquel espacio mental al que se dirigen nuestros pensamientos en estado caótico y divagante, como se conoce popularmente, rumiando mentalmente con pensamientos que no te enfocan atencionalmente a ningún objetivo, ese estado mental también conocido como la mente mono y que permanecer en ese estado es profundamente insatisfactorio y proclive al estrés. Pues bien, la meditación, ayuda mediante neurogénesis de la corteza cingulada a reforzar el funcionamiento de este sistema cerebral, ayudando a que te des cuenta de que has caído en esa red por defecto y que reconduzcas amablemente tu atención hacia el proceso de tomar conciencia de nuevo.
Claro que, todos estos sutiles procesos no se producen en nuestro cerebro de un día para otro, se necesita en primer lugar querer adquirir el hábito, tomar la decisión, pasar a la acción, conectarla con tu decidida intención, y también posteriormente en su caso con las distintas emociones.
Aunque sí, para empezar, es una buena opción sentarnos conscientemente cada día, durante unos minutos plácidamente, a no hacer, y solamente enfocar la atención en observar las sensaciones que tu cuerpo y respiración te transmite.
Poco a poco, avanzaras, y tu bienestar mental, físico y emocional se hará efectivo, disfrutaras de una efectiva inhibición del estrés y de un mayor control de tus emociones al reducirse también el tamaño de la amígdala cerebral, y por lo tanto se frenará la reacción espontánea adversa a situaciones inesperadas o de tensión emocional.
Y lo mejor querido incrédulo, es que todo lo que hoy te cuento aquí sobre meditación ya está neurocientíficamente demostrado, y hay literatura científica más que acreditada y suficiente al respecto.
Entonces, querido incrédulo, dime, ¿cuánto tiempo vas a necesitar para decidirte después de leer este artículo, a hacer meditación a diario? Espero que sea muy poco, y que inspires con tu actitud a otros, para así, ayudarles también a ellos a alcanzar mayor bienestar.
Bueno pues eso, ya sabes, cuando tú quieras bailamos o mejor aún, …Meditamos.

