
El Gobierno pretende aprobar un nuevo marco laboral este mismo año para que esté en vigor en 2022, con el objetivo de que la "intensa" creación de empleo asociada a la recuperación económica sea de calidad y "no arrastre la patología de décadas".
La vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, ha presentado este miércoles a los medios de comunicación algunos detalles del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia remitido a Bruselas y que espera que el consejo de ministros de economía y finanzas de la Unión Europea (Ecofin) apruebe a finales de junio.
Entre las reformas incluidas en el documento figuran cambios en el mercado laboral, algunos de ellos a corto plazo, como la extensión de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) para hacer frente a la "fase final" de la pandemia.
Sin embargo, la vicepresidencia ha urgido a buscar un acuerdo ese mismo año que permita iniciar 2022 con un nuevo marco laboral que incluya una simplificación de contratos, una negociación colectiva más moderna, una nueva regulación de las subcontratas o un mecanismo permanente de flexibilidad en línea con los ERTE.
"Es importante tener este nuevo marco normativo en pie para acompañar el proceso intenso de creación de empleo que prevemos" para la segunda mitad del año y para 2022, ha señalado, ya que proporcionaría elementos para crear empleo de calidad, con mayor productividad y mejores salarios.
Pensiones y fiscalidad
Calviño ha dicho también que confía en contar este año con un primer paquete de medidas para avanzar en la reforma del sistema de pensiones, cuyo objetivo a largo plazo es mantener el poder adquisitivo y asegurar la sostenibilidad, sobre todo ante la llegada de la generación del "baby boom" y el aumento de la esperanza de vida.
En cambio, se ha mostrado más cauta con respecto a la reforma fiscal, ya que habrá que esperar a las conclusiones del comité de expertos en febrero de 2022 antes de abordar las medidas.
La vicepresidenta ha insistido en que la eliminación de la reducción por tributación conjunta en el IRPF no figura entre las reformas previstas, aunque ha admitido que su mención en un anexo "puede dar lugar a una mala interpretación".
La vicepresidenta ha destacado también las medidas de impulso a las pymes, con el objetivo de aumentar el tamaño de este tipo de empresas y su productividad.





