
La Asociación de Empresarios de Hostelería de Cartagena y Comarca (Hostecar) lamenta, mediante un comunicado, lo que a su juicio se trata de "la poca importancia que presta el Ayuntamiento a un sector tan importante como es el de los chiringuitos, del cual dependen más de 200 familias y 50 empresarios que trabajan para que las playas de Cartagena sean un referente turístico a nivel nacional esforzándose por prestar un servicio de calidad a sus usuarios en sus merecidas vacaciones".
Así, desde el colectivo hostelero aseguran que, como si de un déjà vu se tratara, "hemos visto cómo la historia se repite y aún más difícil, con un final peor y, no solo es que después de cuatro años nuestros chiringuitos no estaban montados en Semana Santa, 10 días en los que ha brillado el sol en nuestras costas y la afluencia ha sido elevada, sino que estamos aconteciendo a uno de los peores procesos de licitación que hemos podido ver no solo en Cartagena sino en la Región".
En este sentido, Hostecar detalla que "la agonía" dio comienzo el pasado 16 de abril con el anuncio del inicio del proceso que, cuatro días después, fue anulado por defectos. El mismo fue reanudado el día 23 de abril hasta la fecha donde, “13 lotes se van a decidir en un sorteo gratis, algo inaudito, donde ha participado hasta la suegra”. Así lo han expresado, subrayan, sus propios asociados, "donde la desolación impera y la impotencia abunda escuchando un comentario unánime: llegan tarde y mal, como siempre, y estas prisas las pagamos los mismos”.
En su comunicado, Hostecar señala también que el proceso ha dado la posibilidad a que presentando dos papeles con una firma digital y sin inversión alguna, se presenten familias enteras y grupos de amigos a un lote, “es como si regalaran papeletas para una rifa, cuantas más mejor, se escuchaba esta mañana en la puerta del Ayuntamiento a la vez que contrastaba con la alegría de otros que gritaban, 'me ha tocado' y salían corriendo a preparar la documentación y buscar un chiringuito de oferta".
Todo ello, concluye la Asociación de hosteleros, "mientras conocidos restauradores de la ciudad, profesionales del sector, tiraban el trabajo de años a la basura sin que nadie lo viera, ahí vienen las prisas y es que así solo se revisa un proyecto, es muy triste que no se valore lo mejor sino lo más rápido, algo que pagaremos los clientes este verano".







