
La pandemia y las restricciones siguen causando estragos en el tejido hostelero de la ciudad. En esta ocasión, Vogue, el bar situado en el número 14 de Trapería, un habitual de la calle con media docena de mesas en su puerta y que hasta hace no mucho acostumbraba a estar plagado de murcianos durante las horas de desayuno ha bajado la persiana.
El cartel de 'se alquila' que cuelga en sus ventanales es el último clavo del ataúd de un negocio que no ha sido capaz de soportar las inclemencias del año más duro para su sector.



