Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

ENTRE TÚ Y YO

Tengo miedo

Lucio Fernández Lunes, 07 de Junio de 2021 Tiempo de lectura:

El miedo es una emoción caracterizada por una intensa sensación desagradable provocada por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, y se manifiesta en todos los animales, lo que incluye al ser humano.

 

El mecanismo que desata el miedo se encuentra, tanto en personas como en animales, en el cerebro, concretamente en el cerebro reptiliano, que se encarga de regular acciones esenciales para la supervivencia como comer y respirar, y en el sistema límbico que es el encargado de regular las emociones, la lucha, la huida, la evitación del dolor y, en general, todas las funciones de conservación del individuo y de la especie.

 

El miedo produce cambios fisiológicos inmediatos: se incrementa el metabolismo celular, aumenta la presión arterial, la glucosa en sangre y la actividad cerebral, así como la coagulación sanguínea. El sistema inmunitario se detiene, la sangre fluye a los músculos mayores (especialmente a las extremidades inferiores, en preparación para la huida) y el corazón bombea sangre a gran velocidad para llevar hormonas a las células (especialmente adrenalina).

 

En mi opinión, existen dos tipos de miedo: el miedo fisiológico (antes descrito) y el miedo psicológico. La diferencia entre ambos es que en el miedo fisiológico estamos preparados y alerta, nos protegemos, nos activamos; y en el miedo psicológico nos bloqueamos mentalmente, no sabemos qué hacer, no paralizamos físicamente, nos ponemos en peligro.

 

[Img #82772]

 

¿Quién no ha tenido miedo alguna vez? ¿Identificas esos miedos en las empresas?

 

No podemos negar que todos hemos tenido de los dos miedos, del que nos protege y del que nos pone en riesgo y sabemos perfectamente las consecuencias. En la vida empresarial no ocurre algo distinto. En los momentos de crisis política y económica, como el que estamos ahora, bajada de ventas, aumento de la competencia, pérdida de margen, … en los directivos se desata el proceso de miedo.

 

El fisiológico es natural e inevitable y es bueno hacer partícipe a todo el equipo sobre la situación, poner en alerta los mecanismos de control, tomar decisiones meditadas, actuar con cautela.

 

El problema lo encontramos cuando entra en acción el miedo psicológico. En este estado, los que dirigen las empresas entran en pánico, bloquean cualquier tipo de iniciativa, toman decisiones de manera impulsiva y ultraconservadoras sin analizar las consecuencias, apagan los motores de las empresas dejando el barco a la deriva, no escuchan a los demás, ... Si esta situación dura mucho la empresa tendrá grandes dificultades para sobrevivir.

 

Debemos aprender a gestionar este miedo irracional. De la misma manera que una persona con miedo a las alturas realiza terapias encaminadas a transformar ese miedo en activación, los directivos debemos trabajar en conseguir vencer esta situación y ver los momentos de crisis como una etapa natural, lógica, necesaria incluso.

Las personas que tienen hijos, en algún momento, han recibido la llamada de su hijo o hija por la noche diciendo “Mamá/Papá, tengo miedo”. La reacción de ese padre o madre ha sido ir a la cama, sentarse al lado de su hijo/a, cogerle la mano y acariciarlo y decirle “No pasa nada, yo estoy aquí, no debes tener miedo, confía en mí”.

 

La clave para vencer los miedos que nos paralizan en las empresas está ahí, en esas palabras dichas en una noche cualquiera. Solo es necesario CONFIAR. El directivo debe confiar plenamente en sus equipos sabiendo que toman las mejores decisiones en cada momento.

 

La confianza hace que la empresa siga adelante, piense, crezca, tome decisiones, siga viva.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.