Las quejas de los usuarios duplican a las de antes de la crisis a pesar del descenso en el último ejercicio
Las reclamaciones presentadas por los clientes de las entidades financieras ante el Banco de España descendieron en 2011 por primera vez desde 2004, pero aún así se presentaron 11.861 quejas, el doble que al inicio de la crisis, en 2007. El descenso anual es de un 19,6% respecto a las 14.970 del año 2010.
El supervisor destaca especialmente que se quiebra una tendencia de aumentos significativos iniciada hace tres años, aunque realmente hay que remontarse a 2004 para ver una caída de las reclamaciones respecto a un año precedente.
Además, el pasado año hubo 27.730 consultas, también menos que en los tres ejercicios precedentes, según la memoria del servicio de reclamaciones del Banco de España publicada este lunes.
El supervisor añade que a lo largo de 2011 se emitieron 3.951 informes y en 1.769 de ellos se daba la razón a los intereses de los reclamantes, mientras que 1.807 casos eran favorables a las entidades. En los 375 casos restantes, no se pudo tomar una decisión o por falta de pruebas o porque no era competente.
No obstante, el Banco de España explica que a los 1.769 informes a favor de los clientes hay que añadir otros 1.266 casos en los que las entidades se echaron atrás y dieron la razón a los usuarios, por lo que la cifra asciende a 3.035.
Por el contrario, en 41 ocasiones fueron los clientes los que desistieron de su pretensión y dieron la razón al banco, con lo que el número de informes a favor de las entidades se eleva a 1.848.
El pasado año también se produjo un "significativo" descenso en el número de reclamaciones recibidas sobre operaciones de activos, que representaron el 38,5 % del total, frente a casi la mitad de un año antes.
La principal explicación de esta caída está en el elevado número de reclamaciones que hubo en 2010 sobre cobertura de riesgos de tipo de interés, entre ellas las denominadas cláusulas suelo.
Sin embargo, el Banco de España destaca que también contribuyó al descenso la reducción tanto en el número de reclamaciones ligadas a la vida de los créditos (concesiones, cancelaciones, garantías y subrogaciones), entre otras.
Por el contrario, las reclamaciones con los servicios de pago han ganado peso en el total debido casi exclusivamente a los expedientes relacionados con las tarjetas de crédito y débito, mientras que cayeron las de reclamaciones por transferencias a través de internet o las que se refieren a recibos y efectos
El supervisor destaca especialmente que se quiebra una tendencia de aumentos significativos iniciada hace tres años, aunque realmente hay que remontarse a 2004 para ver una caída de las reclamaciones respecto a un año precedente.
Además, el pasado año hubo 27.730 consultas, también menos que en los tres ejercicios precedentes, según la memoria del servicio de reclamaciones del Banco de España publicada este lunes.
El supervisor añade que a lo largo de 2011 se emitieron 3.951 informes y en 1.769 de ellos se daba la razón a los intereses de los reclamantes, mientras que 1.807 casos eran favorables a las entidades. En los 375 casos restantes, no se pudo tomar una decisión o por falta de pruebas o porque no era competente.
No obstante, el Banco de España explica que a los 1.769 informes a favor de los clientes hay que añadir otros 1.266 casos en los que las entidades se echaron atrás y dieron la razón a los usuarios, por lo que la cifra asciende a 3.035.
Por el contrario, en 41 ocasiones fueron los clientes los que desistieron de su pretensión y dieron la razón al banco, con lo que el número de informes a favor de las entidades se eleva a 1.848.
El pasado año también se produjo un "significativo" descenso en el número de reclamaciones recibidas sobre operaciones de activos, que representaron el 38,5 % del total, frente a casi la mitad de un año antes.
La principal explicación de esta caída está en el elevado número de reclamaciones que hubo en 2010 sobre cobertura de riesgos de tipo de interés, entre ellas las denominadas cláusulas suelo.
Sin embargo, el Banco de España destaca que también contribuyó al descenso la reducción tanto en el número de reclamaciones ligadas a la vida de los créditos (concesiones, cancelaciones, garantías y subrogaciones), entre otras.
Por el contrario, las reclamaciones con los servicios de pago han ganado peso en el total debido casi exclusivamente a los expedientes relacionados con las tarjetas de crédito y débito, mientras que cayeron las de reclamaciones por transferencias a través de internet o las que se refieren a recibos y efectos



