
Lo hacen bajo este lema: ‘EmpreXas que marcan para marcar el cambio’ y así es como las entidades del Tercer Sector de Acción Social trabajan para defender, a través de una única voz, los derechos e intereses sociales de la ciudadanía. Además, se está llevando a cabo de una manera cohesionada y coordinada que apueste por una mayor efectividad y eficacia en su labor, para ser de mayor utilidad.
El Tercer Sector y las empresas aseguran que han tenido, tienen y seguirán teniendo un papel clave en la actual situación de pandemia, por ello, para ellos es necesario poder continuar con el trabajo conjunto: "Sin la ayuda y el compromiso del sector empresarial y su fuerte alianza con las ONG el progreso no es posible".
"La casilla Empresa Solidaria es una medida que permitirá al Estado subvencionar proyectos a las ONG para que, con una visión y alcance estatal, desarrollen programas sociales que sean considerados de interés general. De esta forma, mediante la marcación voluntaria de las empresas, se podrá destinar el 0,7% de la cuota íntegra de este impuesto a financiar estas actuaciones".
Además, los fondos irán destinados a atender proyectos sociales que permitan fortalecer a la sociedad civil y al tejido organizado para generar condiciones de vida digna, especialmente para los colectivos más vulnerables.
Los proyectos financiados por el importe recaudado tendrán un impacto directo en la cohesión social, la brecha digital, la soledad y la inclusión de las personas mayores y otros colectivos vulnerables con el objetivo de crear una sociedad más justa, igualitaria, con más oportunidades para todo el mundo y que apueste firmemente por la Agenda 2030.
La solidaridad del sector empresarial es necesaria para que el Tercer Sector, y sus estructuras organizativas, puedan ser solventes para seguir atendiendo la creciente demanda que han registrado las ONG. Son necesarias soluciones a largo plazo y garantías que permitan al Tercer Sector enfrentarse a la realidad social que está viviendo España, porque no queremos que nadie se quede atrás.
Con esto, tienen como objetivo fortalecer el Estado del Bienestar, que se ha visto tensionado y debilitado por la COVID. Los fondos no se destinarán a atender directamente a las personas, sino a proyectos sociales que permiten fortalecer y cohesionar a la sociedad civil y al tejido organizado que, dentro de esta, trabaja por generar condiciones de vida digna para las personas, especialmente para los colectivos más vulnerables.







