Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Opinión | Consejero Editorial de MurciaEconomía
Martes, 10 de Agosto de 2021
Francisco Martínez Ruiz

En este mundo todos toreamos y el que no torea embiste

 

Cuando ya, consumidas las primeras fases de las vacaciones, creíamos que habíamos asistido a una colección suficientemente desconcertante en cuanto a lo que suponen las medidas, iniciativas, o ideicas del Gobierno central. Ya saben, lo de los temas inclusivos, los mensajes de todos, todas, todes, etc. Cuando ya parecía que la cuestión se había quedado estabilizada, por llamarlo de algún modo, el Ministerio de Educación anuncia un borrador relativo al programa de estudios de Primaria en el que se propone, entre otras cosas, desarrollar un enfoque socio emocional y de género de la asignatura de matemáticas.

 

El asunto creo que hay que abordarlo desde dos planos. Uno, quién formará el equipo que ha tenido esta feliz idea. Porque o bien están en la más absoluta inopia, que es lo primero que no hay que descartar, o bien arrastran un defecto de fábrica grave desde el mismo momento de la concepción, esto es, desde que eran nasciturus. Yo no me explico en qué cabeza cabe esta llamémosle propuesta. Pero me explico menos cómo se tienen los santos ...esos... de plasmarlo en un borrador de lo que se pretende, nada menos, que sea una Ley dirigida a ordenar y fomentar la educación de los niños.

 

De otro lado, el pronóstico sobre las sensaciones que un programa de política pública de estas características provocará en la gente que podemos agrupar bajo el calificativo de normal. Es decir, los que no tenemos ni idea de lo que significa, o puede llegar a significar estudiar raíces cuadradas desde un enfoque socio emocional y de género.

 

Ambos extremos me creo que no planean sobre los que han parido esta iniciativa. Cabe la posibilidad de que tampoco ellos tengan ni idea de lo que quiere decir, pero tengan toda la idea de lo bien que conecta con estos nuevos tiempos.

 

Es un mundo de poses, mientras la luz está en máximos históricos. Es un universo de gilipolleces mientras el paro juvenil está en el 40%. Es una constelación de personas que no han sabido organizarse por derecho sus propias vidas, y quieren organizar las nuestras y no solo las nuestras. Las de nuestros hijos, y la de nuestros antepasados. Es un dispositivo que revisa la historia, los sexos, la educación, sin límite.

 

El 3 de marzo de 1930 el ilustre torero Ignacio Sánchez Mejías pronunció una conferencia en Nueva York, en el Instituto de las Españas, introducido nada menos que por Federico García Lorca. Y entre otras sentencias dejó la que, con toda humildad, da título a este artículo.

 

Han pasado 90 años de tal afirmación, y cada vez que me la repito, más razón le doy al maestro Sánchez Mejías.

 

Mucha gente, aunque ya hacer la cuenta no es fácil, torea y gestiona sus asuntos con normalidad, dificultades, en su nivel, con sus problemas, y trabajando. Asistiendo a este espectáculo.

 

Otros, que no han dado un palo al agua en su vida, hacen lo que decía el maestro: embisten. Y nos están dando un buen repertorio de cornadas.

 

Feliz verano, después de una temporada sin escribir. Tal vez haya sido un alivio para los lectores de Murciaeconomía...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.