
La ocupación media de los hoteles ha rondado el 80% durante la primera quincena de agosto, principalmente de viajeros españoles, que vuelven a viajar a niveles previos a la pandemia.
En zonas como la Costa Brava, la ocupación ha llegado prácticamente al 100%, en tanto islas como las Baleares esta ocupación se sitúa en el 65% debido a la poca actividad de viajeros extranjeros. Y más baja aún es la ocupación en las Canarias, con unos porcentajes de entre el 50% y el 60% dependiendo de islas y localidades.
Peores son los datos en ciudades como Madrid y Barcelona, también visitadas principalmente en verano por turistas internacionales. En ambos casos, los hoteles de estas ciudades se encuentran con una ocupación de entre el 35 y el 40%.
Más alta es la ocupación en regiones de interior como La Rioja, Aragón y Castilla y León, con un porcentaje en torno al 90%. También las costas de Castellón, Valencia y Alicante presentan una ocupación similar.
Mientras tradicionalmente el número de usuarios de hoteles en España durante el verano era un 60% extranjero y el 40% español, en la actual temporada los porcentajes se han invertido; y así se aprecia en destinos tan demandados como la Costa del Sol, donde aún confían en que el sucesivo levantamiento de restricciones por la pandemia permita mejorar la situación en los meses de septiembre y octubre.
En el caso de la Región de Murcia, un destino habitual de viajeros españoles, los hoteles de la costa están a un 85% y el sector confía en que este porcentaje se incremente en la segunda quincena de agosto.





