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De mal en peor y en la UE, de vacaciones

No queremos ser agoreros, pero las cosas no mejoran en nada, antes al contrario. En Europa, al dictado de intereses particulares, primero nos dicen que sí, después que veremos; más tarde que se estudiará y ahora que esperemos hasta ver lo que sucede en septiembre. En la Eurozona, por lo visto, agosto es mes de vacaciones cuando de solucionar situaciones extremas se trata.

Mientras tanto, nuestra economía encadena tres trimestres consecutivos de recesión y esto no podrá mejorarse sin solucionar los problemas de la deuda, cosa que al parecer, en Bruselas no quieren entender, sin darse cuenta de que si Italia o España caen, será muy difícil sostener a la otra y, con la caída de ambas, el euro se romperán definitivamente.

La triste realidad es que nuestra deuda es insostenible, máximo con los tipos de interés que nos vienen aplicando. Ante esta realidad se ha implantado una nueva incertidumbre “¿Pedirá España el rescate?”  –esta es la condición que ha impuesto el presidente del BE para comprar deuda-. En las circunstancias actuales no sería de extrañar. El mismo Presidente del Gobierno, decía ayer que no tiene nada decidido, que lo decidirá cuando el Sr. Draghi aclare cuales son las condiciones a cumplir –pero el Sr. Draghi dice que “hablarán de ello en septiembre”.

La enorme deuda, superior a los 980.000 millones de euros; la necesidad de refinanciar 600.000  millones en los próximos tres años; el fuerte déficit presupuestario; la gran debilidad del sistema financiero y el elevadísimo porcentaje de paro, ponen muy difícil que España pueda resistir sin ayuda exterior hasta final de año.

Es lógico que todos estos hechos generen desconfianza, no solo en los inversores, sino también entre los propios españoles, y así vemos que el Indicador de Confianza del Consumidor marcó un nuevo récord negativo en julio al situarse en 37,6 puntos, 13 menos que en junio y 10 por debajo del mínimo histórico de julio de 2008. Los indicadores de situación actual y de expectativas también se hunden, según los datos del CIS.

En situaciones así no es extraño que las salidas de dinero se incrementen mucho, y  la salida neta de capitales (sin contar con las operaciones del Banco de España) alcanzó casi 160.000 millones de € entre enero y mayo por la huida de inversiones en cartera, préstamos y depósitos, en comparación con los 14.598 millones de saldo positivo registrada en el mismo periodo del año anterior, según datos publicados por el Banco de España.

Las ventas del comercio al por menor cayeron en junio un 4,3% en relación al mismo mes de 2011, igualando la caída interanual experimentada en mayo, según informa el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Con el descenso de junio, medido en precios constantes -sin el efecto de los precios-, el comercio minorista acumula ya 24 meses consecutivos de caída de sus ventas. En los seis primeros meses de 2012, el sector ha reducido un 5,4% sus ventas en comparación con el mismo periodo de 2011.

Nuevos recortes. Desde el Gobierno se anuncian nuevos recortes, aspermos que ahora sean mejor recibidos por la sociedad, sobre todo por sus “estandartes”, y nos demos cuenta de que todos debemos cooperar en todo, pero todos todos. Los nuevos ajustes parece ser que se centrarán en corregir el déficit, hacer reformas, impulsar reformas en la Unión Europea, resolver los problemas de liquidez y financiación de la economía para financiarnos a un precio razonable y el futuro de la zona euro. Las dos primeras corresponden al Gobierno, las otras se tienen que adoptar en la UE. En Fin, el “desentablicuadrilillador que lo desentablicuadriladrillare, buen desentablicriladrillador será”.

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