
Un incremento del salario mínimo interprofesional (SMI) del 5,3% hasta los 1.000 euros en catorce pagas en 2022 tendría un impacto negativo sobre el empleo en dos años entre 60.000 y 130.000 puestos de trabajo, tanto destruidos como no creados, según estudio de la empresa de recursos humanos Randstad y la patronal Cepyme.
Este incremento, que contempla un aumento intermedio del 2% para este año hasta los 969 euros en 14 pagas, "incidiría de manera muy lesiva" en sectores especialmente perjudicados por la actual crisis, como la hostelería y el comercio, así como entre los jóvenes y en los trabajadores con menor cualificación, añade el informe.
El estudio también apunta que ese incremento del 2% para este año supondría llevar el SMI a "una proporción superior al 65% del salario medio en al menos nueve comunidades autónomas, superaría el 60% en 12 de las 17comunidades y estaría por encima del 73% en dos de ellas".
El documento señala además que un aumento del 5,3% del SMI para 2022 supondría un incremento acumulado de más del 52,6% desde 2016.
"Hay que recordar que esta subida se plantea en un momento muy complicado para la economía española", subraya Cepyme, que se opone como la patronal CEOE a una subida ahora del SMI, congelado desde enero en 950 euros al mes.





