Los descensos acumulan un 21,5% desde los máximos alcanzados en 2007
El precio de la vivienda intensificó su caída en mayo hasta situarse en los valores de mayo de 2005. Este mes el descenso de los precios en tasa interanual fue de un 5,9% frente al 4,4% del mes de abril. El descenso acumulado desde el año 2007, cuando el precio de la vivienda registro sus máximos históricos, alcanza el 21,5%, según los datos de la empresa de tasaciones Tinsa, que ofrece el único indicador de precios mes a mes.
El fuerte descenso de mayo confirma los efectos del entorno macroeconómico incierto sobre el mercado residencial, al que se suman tres factores negativos que afectan directamente a la capacidad de compra de las familias y, por tanto, a su capacidad para adquirir un inmueble. En este sentido cabe destacar, en primer lugar, el aumento de los tipos hipotecarios, que ya suponen un incremento relevante de la cuota anual a pagar por un préstamo destinado a la compra de vivienda. A este aumento de tipos se suma la imposibilidad de deducción fiscal por dicha inversión desde el 1 de enero, algo que en fechas anteriores equivalía, en la mayor parte de los casos, al 15% de las aportaciones anuales. Adicionalmente, y como tercer factor, el aumento de precios en los productos de consumo a lo largo de este año no se ha trasladado íntegramente a los salarios, por lo que las familias con ingresos procedentes del trabajo están sufriendo una merma sustancial en su capacidad adquisitiva.
En este escenario, se valora desde Tinsa, parece razonable que el precio de la vivienda se acomode a las nuevas circunstancias. Parte de este ajuste ya se produjo a principios de año, y se podría estar asistiendo a una segunda fase que complete el ciclo, esencialmente en aquellos productos y ubicaciones donde todavía sea necesario equilibrar oferta y demanda.
Todas las zonas han intensificado los descensos interanuales, siendo nuevamente la costa mediterránea la que ha liderado el proceso con un 8,1%, seguida por las capitales y grandes ciudades, con el 6,7%, y las islas Baleares y Canarias con una bajada del 6,6%. Por debajo de la media se quedaron las áreas metropolitanas con un 5,2%.
En cuanto a los recortes acumulados desde máximos, la costa mediterránea lidera los descensos con el 27,8%. A continuación aparecen las capitales y grandes ciudades, con un 22,7%, seguidas muy de cerca por las áreas metropolitanas con el 22%. Por debajo del 20% continúan las islas Baleares y Canarias con un 19,3%.
El fuerte descenso de mayo confirma los efectos del entorno macroeconómico incierto sobre el mercado residencial, al que se suman tres factores negativos que afectan directamente a la capacidad de compra de las familias y, por tanto, a su capacidad para adquirir un inmueble. En este sentido cabe destacar, en primer lugar, el aumento de los tipos hipotecarios, que ya suponen un incremento relevante de la cuota anual a pagar por un préstamo destinado a la compra de vivienda. A este aumento de tipos se suma la imposibilidad de deducción fiscal por dicha inversión desde el 1 de enero, algo que en fechas anteriores equivalía, en la mayor parte de los casos, al 15% de las aportaciones anuales. Adicionalmente, y como tercer factor, el aumento de precios en los productos de consumo a lo largo de este año no se ha trasladado íntegramente a los salarios, por lo que las familias con ingresos procedentes del trabajo están sufriendo una merma sustancial en su capacidad adquisitiva.
En este escenario, se valora desde Tinsa, parece razonable que el precio de la vivienda se acomode a las nuevas circunstancias. Parte de este ajuste ya se produjo a principios de año, y se podría estar asistiendo a una segunda fase que complete el ciclo, esencialmente en aquellos productos y ubicaciones donde todavía sea necesario equilibrar oferta y demanda.
Todas las zonas han intensificado los descensos interanuales, siendo nuevamente la costa mediterránea la que ha liderado el proceso con un 8,1%, seguida por las capitales y grandes ciudades, con el 6,7%, y las islas Baleares y Canarias con una bajada del 6,6%. Por debajo de la media se quedaron las áreas metropolitanas con un 5,2%.
En cuanto a los recortes acumulados desde máximos, la costa mediterránea lidera los descensos con el 27,8%. A continuación aparecen las capitales y grandes ciudades, con un 22,7%, seguidas muy de cerca por las áreas metropolitanas con el 22%. Por debajo del 20% continúan las islas Baleares y Canarias con un 19,3%.

