Kristalina Georgieva es la directora gerente del FMI
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha enfriado el optimismo del Gobierno y rebaja el crecimiento económico de España hasta el 5,7%, lo que supone un descenso de medio punto frente a la previsión anterior. El Gobierno, por su parte, mantiene su previsión en el 6,5% para este año y un 7% para 2020. Para el año próximo, el FMI no ha variado su cálculo y lo mantiene en el 6,4%, seis décimas por debajo de las cifras macroeconómicas del Ejecutivo.
Para el conjunto de la economía mundial, el Fondo también rebaja su previsión en una décima, y estima un crecimiento del 5,9% para este año, y mantiene expectativas para el próximo, en el 4,9%.
Las razones que da el FMI para estas nuevas previsiones a la baja son la pandemia y el distinto ritmo de vacunación por territorios, así como el ‘atasco’ en la cadena de suministros y el comercio mundial. Así, reconoce las dificultades para acceder a materias primas y el riesgo de un alza de los precios, aunque aún no teme que la inflación pueda perjudicar severamente a la economía.
Para España, el FMI prevé una inflación del 2,2% a final de año (frente al retroceso del 0,3% de 2020), y para 2022 calcula una subida de los precios del 1,6%.
En lo que respecta al empleo, el Fondo prevé una tasa de paro en España del 15,4%, solo una décima inferior al cierre de 2021, y un descenso al 14,8% en 2022.



