
Grifols está liquidando su división de bolsas de sangre de uso hospitalario y ha anunciado a los trabajadores el cierre de ese negocio en su planta de Las Torres de Cotillas, lo que afectará a 165 empleados, el 50% de la plantilla ubicada en ese centro. Además de esta fábrica, la compañía se desprenderá de su planta de Brasil, según informa el periódico Cinco Días.
Al parecer, la multinacional ha tratado de vender esta línea de producción, que no considera estratégica, pero no ha recibido ninguna oferta, por lo que la cierra definitivamente.
La actividad que mantendrá en Las Torres de Cotillas es la fabricación de suelo salino y se desprende de un negocio que no considera rentable dentro de la división hospitalaria de la empresa, que apenas representa el 2% de los 5.340 millones de euros de facturación en 2020.
Grifols permanece en Las Torres de Cotillas desde 1990 y en 2012 inauguró la nueva planta con capacidad para producir siete millones de bolsas.







