
Dicen que Internet es el invento del milenio, ha conseguido cambiar de tal manera nuestras vidas que ya no somos capaces de imaginarla sin la red. Desde finales de la década de los 90, los dispositivos móviles se han ido introduciendo en nuestro día a día, consiguiendo apartar a los ordenadores, tanto de sobremesas como portátiles. Los teléfonos inteligentes han dejado de ser una mera manera de comunicación, son pequeños ordenadores que llevamos en nuestro bolsillo o nuestro bolso y que permite tareas tan complejas como indicarnos la dirección correcta que hemos de seguir en una ciudad desconocida, operar con la banca online, enviar o recibir correos electrónicos o pasar un rato de entretenimiento viendo series de televisión. Pero, ¿han conseguido estos dispositivos eliminar de un plumazo la informática tradicional?
El imparable ascenso de los smartphones
Cuando la telefonía móvil se comenzó a popularizar, estos dispositivos solamente permitían la recepción y realización de llamadas, SMS y algunas tareas menores como la posibilidad de algún videojuego muy básico con una primitiva conexión a Internet. Actualmente, disfrutamos de teléfonos con grandes pantallas a color, con procesadores muy avanzados y que permite muchísimas más opciones. De hecho, lo que menos hacemos con ellos es llamadas telefónicas. La mayor parte de nuestro tiempo lo dedicamos a las redes sociales, el envío de mensajería ya sea por WhatsApp o Telegram o incluso buscar un casino españa en el que poder dar rienda suelta a nuestro entretenimiento.
A la hora de preguntarnos si los teléfonos móviles ocupan un lugar importante en nuestra vida, es obvio. La respuesta es claramente un sí. Ahora bien, ya no está del todo claro que hayan conseguido reemplazar a la informática tradicional, porque los ordenadores de sobremesa y portátiles, además de las tablets, siguen teniendo un importante peso específico. A la hora de realizar el tráfico web, prácticamente el 75% de él se realiza desde dispositivos móviles, ya sea teléfono o tablets. El uso de los dispositivos móviles en detrimento de los ordenadores es una realidad para cierta tipología de personas. Quién necesita una respuesta rápida se echa la mano al bolsillo y saca su dispositivo. Y podemos llegar a sorprendernos con la gran cantidad de tareas que pueden realizarse desde un simple teléfono móvil. Incluso redactar un documento de texto bastante elaborado. Sin embargo, hay otro perfil de personas que, aún utilizando el teléfono móvil de manera masiva, siguen utilizando los soportes tradicionales de la informática para tareas diarias. Es el caso de aquellas personas que están teletrabajando y que necesitan la comodidad de un equipo potente, una pantalla grande y todas las ventajas que un ordenador ofrece. Para comenzar, no todas las páginas web están hechas de forma responsive, es decir, ofrecen sus contenidos de una manera muy admirable en la pantalla de un teléfono móvil. Efectivamente, hay cosas que es mejor siempre mirar en un ordenador antes que con un dispositivo móvil, no solamente por comodidad, sino por experiencia y navegabilidad.
Sin embargo, no cabe duda de que ambas formas de tener experiencias en Internet son totalmente válidas y coexisten sin ningún tipo de inconveniente.
Es más, tener ambos tipos de dispositivos es lo más normal para cualquier usuario. El abaratamiento por recibo de la tecnología permite que podamos tener un ordenador por un precio que no es prohibitivo. Actualmente, la gran cantidad de sitios online y el hecho de vivir en un mundo cada vez más pequeño globalizado permite el acceso económico a la tecnología de alto nivel. Es lo mismo que ocurre con los dispositivos móviles, los hay con prestaciones muy competentes, como la grabación de vídeo en 4K o el empleo de un procesador muy potente, por un precio realmente sorprendente. Esto permite que cualquiera pueda acceder a ambos sistemas sin tener que comprometer su bolsillo.
Pero la tecnología no hace más que evolucionar, ofreciendo cada vez más experiencias de Realidad Aumentada y de Inteligencia Artificial. Todavía desconocemos lo que nos va a deparar el futuro, el uso de hologramas está ya a la vuelta de la esquina, buena prueba de ello es el resurgir del famoso grupo musical ABBA, que realizarán conciertos como hologramas en 2022 y en los que los espectadores llegarán a confundir la realidad de lo que no lo es.
Por tanto, parece que ambos sistemas seguirán yendo de la mano, la clave está en saber emplear cada uno de ellos en los momentos más adecuados. No cabe duda de que la evolución de la tecnología es demasiado rápida y que hemos de saber adaptarnos a los cambios. Quizás en los últimos 10 años se haya avanzado más en el campo de la informática personal y la telefonía inteligente que los últimos 100. Saber cuáles son los retos futuros nos permitirá adaptarnos de forma progresiva a todo lo que queda por venir, que no es poco.


