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Opinión |
Lunes, 22 de Noviembre de 2021

Valoramos talento, no género

 

La igualdad de oportunidades y la brecha salarial entre hombres y mujeres sigue siendo en la actualidad un gran debate social y empresarial.

 

        Si nos parásemos a pensar realmente si una mujer tiene las mismas oportunidades que un hombre en el mundo de los negocios y empresas, y nos preguntásemos si recibe el mismo salario, en términos generales y en la mayoría de ocasiones, la respuesta sería, no.

 

       El papel de la mujer a lo largo de la historia ha ido evolucionando de forma progresiva, pero es cierto que, todavía siguen existiendo muchas desigualdades entre hombres y mujeres. Desigualdades que no solo provocan la existente brecha de género, sino que repercuten directamente en la vida de muchas mujeres a nivel profesional y personal, provocando rechazo, miedo, inestabilidad, baja autoestima, abandono y renuncia al crecimiento, proyectos o retos, e incluso el rechazo a la incorporación laboral.

 

       Es tal la situación que incluso la legislación europea y nacional plantea la obligatoriedad del establecimiento de cuotas de género en órganos directivos. Por ello las empresas, cada vez más, incorporan medidas que facilitan una conciliación laboral, implantando políticas de igualdad como la no discriminación en la contratación, los horarios flexibles, el trabajo a tiempo parcial y la igualdad de salarios, entre otros.

 

       La brecha salarial en España y Europa sitúa a las mujeres europeas en un salario medio de un 15,7% menos que los hombres. Eso se concreta en que la diferencia del ingreso bruto por hora entre los trabajadores y las trabajadoras pasó de ser un 17,1% en 2010 a un 15,7% en 2018, según los últimos datos de Eurostat.

 

       Además, la brecha salarial de género está arraigada en desigualdades estructurales, ya que las mujeres, están sobre todo, representadas en los sectores más vulnerables laboralmente, a pesar de que el número de mujeres graduadas de carreras universitarias supera al de los hombres, con la misma titulación y preparación, el porcentaje promedio de participación de mujeres en cargos de liderazgo es inferior al 30%. Son por estos motivos por los que, empresas e instituciones, debemos promover que el trabajo de la mujer se valore por el talento y los éxitos, y no por nuestro género.

 

       El contraste entre el elevado porcentaje de mujeres con grados académicos y profesionales, y su baja presencia en los niveles más altos de la jerarquía laboral, nos lleva a plantearnos la necesidad de crear proyectos que pongan el valor el talento y liderazgo femenino para sensibilizar de la necesidad y la justicia social de equilibrar esas cifras.

 

       Proyectos como el que nace en Marevents, el Movimiento LIFEM, es un ejemplo de ello. Una apuesta de futuro que surgió de la necesidad de crear iniciativas diferentes programadas para debatir el modelo de liderazgo femenino, y la igualdad de oportunidades en el ámbito laboral.

 

       Muchas empresas son las que están apostando por este modelo de negocio, y se suman a este proyecto que impulsa la igualdad de oportunidades. Un hecho que se ve reflejado directamente en el crecimiento de la empresa, ya que el consumidor actual elige una marca comprometida, puesto que, no consume sólo por el producto, si no por la implicación e identificación con la empresa o marca. Y eso es generar reputación empresarial.

 

       Las empresas, consiguen así posicionarse en el mercado y mejorar su competitividad. Tienen la oportunidad de convertirse en embajadoras del liderazgo femenino, apoyando así la igualdad de oportunidades. Consiguen notoriedad e imagen de marca, reforzando su posición como una empresa comprometida socialmente con la igualdad de oportunidades. Obtienen repercusión mediática que la diferencia de sus competidores al manifestar su compromiso social.

 

      En definitiva, tiene un claro impacto positivo y mejora su reputación empresarial.

 

       Por todo ello, las empresas debemos dar un paso más allá y buscar el equilibro socioeconómico. Trabajar por la Responsabilidad Social Corporativa y en pro de la Igualdad de Oportunidades. Temas que necesitan visibilidad y que las empresas, instituciones, asociaciones, medios de comunicación y universidades se están haciendo cada vez más eco, como lo ha hecho la Universidad de Murcia en la ponencia que hemos tratado sobre “Los Planes de Igualdad en la Empresa”, para poner en valorar cómo las empresas están dando cumplimiento a sus nuevas obligaciones en materia de igualdad efectiva entre mujeres y hombres.

 

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