
Tras Austria, que la pasada semana decretó el confinamiento total de toda su población, Eslovaquia es el segundo país europeo que adopta esta medida, que durará al menos dos semanas desde este miércoles, ante el nuevo avance de la pandemia en todo el continente.
"Se evaluará la situación en diez días, y si permite una apertura, serán los vacunados y los curados los que se beneficiarán de ello", señaló en rueda de prensa el primer ministro eslovaco, Eduard Heger.
Eslovaquia, con una tasa de vacunación del 43% entre sus 5,4 millones de habitantes, tiene la mayor incidencia de contagio de coronavirus en el mundo, con una tasa acumulada en siete días de 1.296 casos por 100.000 habitantes.
Cierre de bares, restaurantes y lugares de ocio
El confinamiento decretado este miércoles, que supondrá el cierre de bares, restaurantes y lugares de ocio, y en el que sólo abrirán comercios y servicios de primera necesidad, no incluye a los colegios, al igual que sucede en Austria, donde también permanecen abiertos los lugares de culto.
Los colegios continuarán funcionando, aunque no se descarta un cierre en el caso de que se mantenga la tendencia de contagios, ha precisado el ministro de Economía, Richard Sulik.







