Momento de la mesa redonda con los representantes de los bancos. Foto: El Economista
Los principales bancos españoles han mostrado este lunes su preocupación por la nueva variante del coronavirus, ómicrom; pero aún así confían en que su repercusión no influya en la senda de recuperación económica.
Durante un encuentro organizado por el diario El Economista, denominado IV Foro Bancario, los consejeros delegados de estas entidades financieras coinciden con el Banco Central Europeo y el Banco de España en que no es el momento de liberar las provisiones millonarias que hizo la banca al inicio de la pandemia. También coinciden en que aún permanece la incertidumbre sobre la economía.
El consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez, ha advertido de que las nuevas variantes del virus pueden influir en la política monetaria del BCE y en concreto en las compras de bonos de países de la eurozona, que revisará en abril y que podrían bajar a 50.000 millones de euros mensuales o, incluso, a 20.000 desde los 100.000 actuales, dependiendo de la inflación y de la recuperación.
Desde CaixaBank, su ‘número dos’, Gonzalo Gortázar, ve sensato que el BCE pida a los bancos que sigan dotando provisiones. Y en ello coincide la consejera delegada de Bankinter, María Dolores Dancausa, quien también alerta de un posible repunte de la morosidad cuando venzan los créditos con garantía del ICO.



