Alcachofas incautadas por la Guardia Civil
La Guardia Civil ha detenido al autor de un robo de cinco toneladas de alcachofas en la pedanía muleña de Yéchar. Se trata de un hombre de 37 años y vecino de Albudeite, quien acudía por la noche a las fincas para llevarse los productos recolectados.
La investigación se inició cuando guardias civiles del Equipo ROCA (contra robos en el campo), ubicado en las comarcas del noroeste y del Río Mula, conocieron las sustracciones de las cinco toneladas de alcachofa, valoradas en 15.000 euros. Estos robos estaban generando una gran alarma social en el sector agrícola, más aún al tratarse de una alcachofa híbrida blanca de la variedad Green Queen y con un alto coste en el mercado.
Se trata de una variedad muy cotizada y tratada con fertilizantes naturales, lo que favorece su crecimiento y permite que sean las primeras cosechas de invierno que se ponen a la venta.
A la vista de la inmediatez con la que este tipo de productos suelen llegar al mercado, debido a los tiempos necesarios para su óptima conservación, los agentes iniciaron las pesquisas para su localización, antes de que llegasen a manos del consumidor.
Durante la primera fase de investigación, los guardias civiles realizaron diversas inspecciones en mercadillos semanales hasta localizar, en un puesto de hortalizas de El Palmar, productos de similares características a los sustraídos, cuyo titular, no puedo acreditar su legal tenencia.
De esta forma, y una vez conocido que se trataba de la misma variedad y tipo, y ante la falta de documentación sobre su posesión, la Guardia Civil se incautó de los 400 kilos de alcachofas que se encontraba tanto expuestas a la venta, como en la propia furgoneta del supuesto vendedor, que resultó detenido como presunto autor de delito de hurto.
En una segunda fase de la investigación, la Guardia Civil averiguó que el ahora detenido era un gran conocedor de los caminos de servidumbre y veredas que dan acceso a las fincas, a las que se desplazaba de madrugada en su furgoneta aprovechando la ausencia de trabajadores y propietarios para ‘hacerse’ con las hortalizas, que más tarde distribuía a través de su propio entramado de puestos ambulantes en distintos mercadillos semanales.

