
Cuando trabajas con gente que controla, aprendes muchas cosas. Pero, sobre todo, te permite compartir ratos de café analizando lo que puede pasar en un futuro, cada vez más incierto. Cada vez más sorprendente y cada vez más cambiante. Y esto ocurre a la velocidad del rayo, que es aproximadamente de 108 metros por segundo. Por poner un ejemplo. Y es que resulta que ya está por aquí el famoso metaverso. Este conjunto de tecnologías que se han generado en EE.UU y China, y que terminarán llegando a España. Esto es así y se va a cumplir cual teorema de Pitágoras o de Newton.
Así, de forma resumida, esto del metaverso es como Matrix pero de verdad. Y eso que los de Keanu Reeves y su equipo ya van por la cuarta película de la saga. Pues créanme que ni se acerca a lo que se nos viene. Se trata de crear un mundo virtual y paralelo al nuestro pero que pueden interconectarse a través de dispositivos de todo tipo para hacer casi cualquier cosa desde el sofá de casa. Básicamente es vivir una experiencia que no es real pero que puede dar un resultado parecido, sin necesidad de que nos tengan que inyectar nada en el cuello para dejarnos fritos en una camilla y experimentar ese cambio de mundo. Es la ciencia ficción traída al siglo XXI.
Y estoy seguro de que esto se va a imponer igual de rápido que nuestro amigo el rayo. Que no sé yo si esto es bueno o malo para nuestra sociedad. Yo reconozco que soy más de caña y pincho con los amigos, pero cada década te ofrece nuevas experiencias que igual hay que probar alguna vez. Y no debe ser muy cutre el asunto, porque hay muchos miles de millones de dólares metidos en esto, y lo que nos queda.
El caso es que este invento es una plataforma para que empiecen a surgir ideas y aplicaciones que desarrolle este nuevo mundo Matrix del metaverso. Y es aquí, justo aquí, donde la creatividad y los emprendedores tienen que ponerse ya a pensar cómo adelantarse a todo este gran ecosistema de startups que van a surgir acompañando a las grandes multinacionales que desarrollan el metaverso, como pueden ser Apple, Facebook, Sony o Alibaba.
Y, por si fuera poco, tenemos a los inversores, que ya están con el objetivo puesto en los emprendedores y startups de ese ecosistema virtual. De hecho, ya se están preparando clusters de inversores para aplicaciones destinadas a la plataforma mundial de metaverso. De momento se podrá comprar, jugar, relacionarse, estudiar o viajar. Eso parece fácil incorporarlo. Pero nos queda lo que aún no somos capaces de imaginar. Es lo que tiene la ciencia ficción. La de cosas que quedan por ver en esta nueva década. No sé si estamos preparados a nivel de usuario, pero les aseguro que a nivel de emprendedores, de grandes compañías y de ávidos inversores, la carrera a contrarreloj ya se ha iniciado. Más vale que estemos preparados para esta nueva sociedad digital y virtual. Esto va a ser muy impactante. Relájense y disfruten.

