
Este jueves entraba en vigor la reforma de la Ley de la Cadena Alimentaria, lo que ha creado gran preocupación en el sector exportador de frutas y hortalizas agrupado en Fepex porque genera un rotundo cambio en las relaciones comerciales con el exterior.
En el ámbito de la exportación de frutas y hortalizas y de flores y plantas, que representa el representa el 65% de la facturación del sector español, la Ley obligará, cuando no resulte de aplicación la legislación de otros estados de la Unión Europea, a los operadores a someterse a obligaciones documentales y responsabilidades que no son exigidas en las relaciones comerciales entre otros estados ni con países terceros competidores, como la obligación de la contractualización, generando un incremento de la gestión burocrática de las transacciones comerciales.
Para Fepex, la Ley de la cadena no da ni puede dar respuesta a dos problemas básicos: la globalización del mercado, consecuencia de las negociaciones comerciales multilaterales y de los acuerdos bilaterales de la UE con terceros países, y la ausencia de medidas sectoriales eficaces de gestión del mercado, que contribuyan al sostenimiento de los precios. Por lo que, entienden, se puede plantear la situación paradójica de que, en una situación de crisis de mercado, una parte de la producción no pueda acceder al mercado, provocando un perjuicio mayor del que se pretende evitar.
La reforma de la Ley amplía su ámbito de aplicación incluyendo a la totalidad del sector agrario, afectando a sectores como, flores y plantas vivas, que se caracteriza por una gran actividad comercial.

