Banco de España
El Banco de España ha rebajado nuevamente las previsiones de crecimiento económico para España, que serían de un 4,5% en 2021 (más de dos puntos que el previsto anteriormente), un 5,4% en 2022, un 3,9% en 2023 y un 1,8% en 2024. Estas previsiones coinciden con las elaborada por otros organismos internacionales como la Comisión Europea, la AIReF, el Panel de Funcas o el Consejo General de Economistas.
Esta nueva previsión incluye los datos más recientes de Contabilidad Nacional, que suponen “un punto de partida sensiblemente menos favorable para el nivel de actividad en comparación con las proyecciones anteriores”.
La evolución del PIB, afirma el Banco de España, seguirá viéndose condicionada, en el corto plazo, por los factores que han limitado su avance en el periodo más reciente. En particular, las alteraciones de las cadenas de suministros globales están mostrando una naturaleza más persistente de lo anticipado hace tres meses y solo se disiparían por completo a lo largo de 2022.
Además, la información disponible apunta al mantenimiento de elevados precios de la energía y de notables presiones inflacionistas hasta, aproximadamente, la primavera del próximo año, lo que reducirá el poder de gasto de los agentes.
Por último, el repunte reciente de la incidencia de la pandemia en España y el resto de Europa conlleva una cierta ralentización de las perspectivas de normalización de la actividad, en particular por lo que respecta a los flujos turísticos internacionales.
En parte, considera el Banco de España, estos factores se verán contrarrestados por el impulso de los proyectos financiados a través del programa Next Generation EU y por el mantenimiento de unas condiciones de financiación favorables, factores que, junto con la superación de los obstáculos de corto plazo, permitirán que la actividad cobre un mayor dinamismo en la segunda mitad de 2022.



