
El servicio de estudios de BBVA estima que el crecimiento del gasto de los hogares se situaría alrededor del 4,5% en 2021, menos de lo previsto hace tres meses, debido al deterioro de la capacidad de compra de las familias y las disrupciones en las cadenas de producción. En 2022, el consumo privado podría acelerarse hasta el entorno del 5,5%-6,5%, favorecido por el avance de la renta disponible de los hogares, una inflación más contenida, la absorción de una parte del ahorro acumulado y el empuje de los fondos europeos NextGeneration (NGEU). BBVA Research señala que si se mantiene el escenario de previsión, a finales de 2022 el consumo no habría recuperado los niveles prepandemia.
El informe de BBVA Research ‘Situación Consumo’ del segundo semestre de 2021 señala que el gasto en servicios y bienes de primera necesidad habría aumentado en 2021, favorecido por el progreso de la vacunación y la desaparición de las restricciones de movilidad, así como por la apertura de establecimientos comerciales. Por el contrario, los últimos datos disponibles apuntan a una reducción del 9% de la demanda de bienes duraderos en los tres primeros trimestres de este año.
La menor capacidad de compra de las familias y la escasez de bienes provocada por la interrupción de las cadenas de suministro, entre otros factores, explicarían una recuperación del consumo menor que la prevista en el anterior informe. En este contexto, el Servicio de Estudios de BBVA prevé para 2021 un crecimiento del consumo en el entorno del 4,5% y una aceleración hasta el 5,5% - 6,5% en 2022. El deterioro de la situación sanitaria, el mantenimiento prolongado de las restricciones de oferta, la evolución de la inflación y del empleo, así como el nivel de ejecución de los fondos europeos y la menor utilización del ahorro acumulado podrían condicionar estas previsiones.
Previsiones de las matriculaciones de automóviles para 2022
Esta debilidad del consumo de bienes duraderos se observa especialmente en el sector del automóvil. Así, las matriculaciones de turismos hasta noviembre de 2021 se redujeron un 33% respecto a las realizadas en el mismo periodo de 2019, aunque fueron un 4% superiores a las efectuadas de enero a noviembre de 2020.
Este descenso de las ventas de vehículos es generalizado para todas las comunidades autónomas. La mayor contracción se registró en Murcia (-52%), Comunidad Valenciana (-45%), Baleares (-45%) y Canarias (-40%). Mientras que las menores caídas respecto a 2019 tuvieron lugar en Ceuta y Melilla (-21%), la Comunidad de Madrid (-22%) y Aragón (-27%).
Diversos factores explican esta caída de las ventas de automóviles. Por el lado de la demanda, el descenso de la renta disponible de las familias y el encarecimiento del carburante. No obstante, los últimos datos apuntan a que la renta disponible de los hogares crecerá tanto en la parte final de 2021 como en 2022. Asimismo, BBVA Research prevé que el precio relativo de los combustibles se reduzca en torno a un 8% el próximo año. Todo ello contribuirá a incrementar las matriculaciones de turismos.
Por el lado de la oferta, los problemas de abastecimiento de materias primas y los cuellos de botella en el sector explican buena parte del descenso de la producción de automóviles. En concreto, las estimaciones de BBVA Research indican que en ausencia de restricciones de oferta, las matriculaciones de turismos habrían crecido entre 3 y 7 puntos porcentuales más en 2021. En 2022, la recuperación dependerá de la duración de los cuellos de botella.
En este contexto, BBVA prevé que en 2022 se podrían matricular un millón de turismos, un 21% menos respecto a 2019. Por el contrario, si las restricciones de oferta se prolongan durante todo el año, las ventas apenas superarían las 940.000 unidades, lo que situaría la caída en un 25% respecto a los niveles prepandemia.



