
La Guardia Civil de la Región inició en Las Torres de Cotillas la operación ‘Licadol’, una investigación, dirigida a esclarecer unas supuestas estafas online, que ha culminado, hasta el momento, con la imputación de dos mujeres en Alcañiz (Teruel) y Mos (Pontevedra), como presuntas autoras de más de una treintena de delitos de estafa y usurpación de estado civil.
La investigación se inició el pasado mes de noviembre, después de que un vecino de Santomera denunciara ante la Guardia Civil haber sido víctima de una estafa tras haber hecho un pago por la compra de un vehículo, anunciado en una página web, que nunca le fue entregado.
Desde ese momento, guardias civiles de los Equipos @, especializados en la prevención y respuesta en materia de ciberdelincuencia, dieron comienzo a una serie de pesquisas dirigidas a identificar a la persona que se hallaba tras la supuesta estafa.
Paralelamente, otra denuncia de similares características, presentada por un vecino de Totana, estaba siendo investigada por el Equipo @ de Lorca, cuyas coincidencias permitieron determinar que podía tratarse de una sucesión de estafas cometidas por las mismas personas, que podrían haber afectado a víctimas de distintos puntos de España.
Las pesquisas practicadas permitieron localizar a las sospechosas en los municipios turolense de Alcañiz y pontevedrés de Mos donde, guardias civiles de los equipos @ de estas provincias procedieron a su toma de declaración por la presunta comisión de los delitos de estafa y usurpación de estado civil.
Según se desprende de la investigación, ambas desarrollaban un mismo patrón delictivo que se iniciaba con la publicación de anuncios de venta de vehículos de ocasión en plataformas online, a precios muy ventajosos.
Para asegurar la venta, solicitaban a los interesados una transferencia bancaria que rondaba los 500 euros. Algunas de las víctimas llegaron incluso a abonar la totalidad del valor del coche, aunque nunca les fue entregado. De esta forma se habrían embolsado más de 40.000 euros.
Para evitar su identificación, empleaban identidades de terceras personas ajenas a estas argucias, a las que suplantaban para abrir cuentas bancarias con su identidad, donde recibían las transferencias de los compradores.
Hasta el momento, la operación ‘Licadol’ ha permitido esclarecer 34 hechos delictivos e investigar a dos de las personas presuntamente relacionadas con esta trama delictiva, si bien la investigación sigue abierta ante las sospechas de que puedan existir más perjudicados.
Las dos mujeres investigadas –de 35 y 36 años, españolas y vecinas de Alcañiz (Teruel) y Mos (Pontevedra)– junto con las diligencias instruidas han sido puestas a disposición del juzgado de Instrucción de Murcia.

